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Es sólo un mal momento

Ultima Actualización: domingo, 25 de abril de 2021. Por: Luis Henriquez Canela

Las grandes marcas licoreras y el comercio saldrán fortalecidos de esta hecatombe debido a que las autoridades han iniciado el desmantelamiento de una gran parte de la estructura que soporta la fabricación y comercialización de esos productos

Hay Miles de “memes” por todas partes aludiendo al problema de los alcoholes adulterados. Ha llamado mucho la atención un video de una botella con ron congelado en el cual quien graba indica que el producto fue comprado en una de las grandes cadenas de supermercados, que fue verificado con la aplicación “Revísame” y, aun así, el congelamiento indica que está adulterado.  

 

Con los memes; ¿ponen en ridículo a las licoreras? ¿qué impacto tienen en la marca? ¿podrían producir una degradación permanente en el consumo?

 

Los “memes” se han vuelto parte de nuestra cultura, mientras más ridiculizan el objeto; más populares se vuelven, mientras más crueles los sucesos; más sanguinarios.

 

Pero este no es sólo un mal momento para las licoreras, es terrible para el comercio en general de bebidas, un mal momento para las familias y para el país.

 

¿Ponen en ridículo a las licoreras?, podría ser, pero por el momento. ¿Tienen los memes impacto en la marca?, sí, pero breve. ¿Podrían producir una degradación permanente en el consumo? no, por el contrario, la permanencia no es una palabra a la que se le pueda acusar ningún grado de firmeza en una cotidianidad tan convulsa como es la nuestra. Las noticias van y vienen. Una derriba a la otra. Un suceso es seguido por varios sucesos muchas veces con mucho mayor impacto que el primero.  Los consumidores utilizan en un 99% su memoria “RAM”, no su memoria en disco. Mientras mayor el impacto, mayor y más rápido el olvido.

 

Las grandes marcas licoreras y el comercio saldrán fortalecidos de esta hecatombe debido a que las autoridades han iniciado el desmantelamiento de una gran parte de la estructura que soporta la fabricación y comercialización de esos productos y, por otro lado, una gran parte de esos consumidores podrían volver a las marcas tradicionales buscando mayor seguridad.

 

Una gran franja de consumidores que desde no se sabe qué tiempo se ausentaron de ese comercio formal de fabricación, podrían volver al redil; volverán, sin dudas.

 

Aunque las vidas que se han perdido dejan secuelas imborrables, la subsistencia continúa su impávido andar. Para continuar mientras pasa la ola, debemos ver el vaso medio lleno.