¿Qué es un Centro Histórico?
Un Centro Histórico es: el entorno donde por primera vez existieron asentamientos de seres humanos, se construyeron las primeras edificaciones que alojaban las oficinas de servicios públicos, centros culturales, comerciales, educativos, eclesiásticos, de diversión, carcelarios, judiciales, plazas públicas al igual que puentes, senderos, entre otros
Un Centro Histórico es: el entorno donde por primera vez existieron asentamientos de seres humanos, se construyeron las primeras edificaciones que alojaban las oficinas de servicios públicos, centros culturales, comerciales, educativos, eclesiásticos, de diversión, carcelarios, judiciales, plazas públicas al igual que puentes, senderos, entre otros; todos ellos hacen de los Centros Históricos un permanente referente porque con el paso del tiempo todo lo plantado originalmente, se convierte en Patrimonio Cultural, Histórico y Monumental, muy especialmente en nuestros Pueblos Hispanos de la Época de la Colonización.
A pesar del crecimiento que pueda experimentar el asentamiento en cuestión, el Centro Histórico siempre sigue siendo el núcleo central de la ciudad.
De acuerdo a los entendidos, en República Dominicana contamos con cuatro importantes Centros Históricos que se encuentran en: Santo Domingo, Capital Dominicana (La Zona Colonial), Santiago de los Caballeros, Puerto Plata y en la Romana (Altos de Chavón); es bueno destacar que en La Isabela Histórica, Puerto Plata, se hizo el primer asentamiento de las Américas y en Santo Domingo, la Primera Ciudad.
Un Centro Histórico por más rico que sea en: Cultura, Historia, Riqueza Patrimonial y Monumental, si no es cuidado y manteniendo de forma adecuada simplemente se destruye y sólo quedan los recuerdos y ruinas como evidencia del descuido.
Puerto Plata tiene el privilegio de haber contado con un ciudadano como el Dr. José Augusto Puig Ortiz (EPD) que acompañado de su familia, con mucha entrega, esmero y compromiso fue capaz de documentar, cuidar al igual que proteger nuestras Riquezas Patrimoniales, Históricas y Arquitectónicas, de manera magistral y delicada, haciendo especial énfasis en la Arquitectura Victoriana, concentrada en un alto porcentaje, en nuestro Centro Histórico.
Debo destacar que con la desaparición física del Dr. Puig Ortiz, nuestro inquieto Dr. Germán Camarena Gómez (EPD) fue capaz de asumir y dar continuidad a la tan filantrópica y enriquecedora obra de bien.
Cuando pasan a mejor vida los pioneros de acciones como la preservación de las Riquezas expresadas en nuestros Centros Históricos, debe surgir un relevo que no sólo continúe su legado sino, que sea capaz de educarnos y conscienciarnos sobre la importancia del contenido de estos espacios, que por ignorancia en ocasiones, llamamos de diferentes formas despectivas de igual manera no faltan los "inversionistas" que aspiran a que alguien destruya y/o incendie las edificaciones monumentales para construir edificios clásicos.
Esa es una de las razones por las que los Centros Históricos hasta el momento habían sido protegidos herméticamente por los organismos correspondientes, entre ellos Patrimonio Cultural y Monumental; más recientemente se ha resolutado para que en aras de la conservación a través de la inversión, se pueda mezclar el estilo colonial con lo clásico, siempre manteniendo la fachada original.
Ese conjunto de obras que recogen: historia, cultura y el estilo arquitectónico que prevalecía en la época del primer asentamiento humano, al día de hoy representan el principal activo para promover el turismo de aquellos destinos que a través de la inversión responsable y consciente los han sabido conservar.
Desde este espacio sugiero a las autoridades del Gobierno Central que asuman con entereza el legado que dejaron las personas que como los señores José Augusto Puig Ortiz y Germán Camarena Gómez en Puerto Plata, aún con sus propios recursos, proyectaron nuestro patrimonio cultural muy especial el Monumental que hoy en parte lo vemos agonizar; ante la mirada impotente de los que entendemos que es innegociable su preservación y, la indiferencia de los que tienen los recursos, la responsabilidad y la autoridad para hacerlo.
En los países cultos su Centro Histórico es sinónimo de avance y riqueza, nunca representación de Ruinas, Destrucción, ni cuna de enfermos mentales e indigentes.
ROQUE J. DE LEÓN B.
DIPLOMADO EN TÉCNICAS DE COMUNICACIÓN SOCIAL INTEGRAL.
MIEMBRO DEL SNTP Y DEL SINLOPP.