Cuando pienso y aprecio el movimiento social y económico que generan los buques cruceros con su arribo a los puertos locales y los cruceristas que se desplazan hacia nuestra ciudad, me asalta la idea de que no sólo los gobernantes deben cuidar de ese importante componente del Producto Interno Bruto (PIB) de República Dominicana sino, que todos los ciudadanos debemos asumir y comprometernos con esa importante tarea.
Sucede diferente a lo que acabo de plantear cuando no tenemos cruceristas, en el caso de Puerto Plata los espacios de ofertas turísticas lucen desolados, solitarios y sin vida.
Esa experiencia la hemos vivido en Puerto Plata en más de una ocasión, tanto en el ambiente crucerista al igual que en el hotelero; eso es lo que debemos evitar en este momento estelar que vive nuestro Destino.
Para mantener el interés de los vacacionistas en los atractivos naturales y medioambientales, culturales, históricos y monumentales así como la garantía de tranquilidad y seguridad que ofrecemos en Puerto Plata, las autoridades y la Sociedad deben asegurarse de que las operaciones de la industria del ocio cumplan por lo menos, con algunos de sus objetivos principales.
Cuando un Destino Turístico, de estar en el clímax desciende hasta "tocar fondo", puede ser porque los responsables de gestionarlo hayan obviado los elementos definidos por los expertos como esenciales para hacerlo sostenible en el tiempo, estos pueden ser: Creación de Riquezas en el entorno y Empleos de calidad, Incentivar las Inversiones, Cuidar el Medio Ambiente, Desarrollar la Superestructura necesaria, Promover y sostener una economía integral, Estructurar un Sistema de Promoción y Publicidad eficiente, Construir y Mantener las estructuras necesarias, contribuir a la organización del Tránsito, Promover la Cultura y la Formación, Diseñar un Sistema de Seguridad confiable, entre otros.
Puerto Plata debe estructurar un equipo de estrategas que sea responsable de: analizar y dar seguimiento a estos objetivos de la actividad turística, diseñar un plan de sostenibilidad a corto, mediano y largo plazo, el que debe promover y socializar con el liderazgo de la Sociedad Civil.
Ese equipo con su plan a mano debe mantener permanente comunicación con un grupo multidisciplinario formado por funcionarios representantes de las diferentes instituciones que interactúan en Puerto Plata, capaz de priorizar las necesidades y gestionar los recursos necesarios.
Esta será una forma de evitar el deterioro del Destino Puerto Plata y hacerlo sostenible en el tiempo sin ningún tipo de riesgo con miras al futuro.
Aunque sé que el grueso de los puertoplateños no somos beneficiados de forma directa de la actividad del ocio y el placer, es claro que muchos sectores del comercio, transporte, tours operadores, guías, entre otros además, a través de los beneficios que recibe el Estado, la sociedad completa debe ser permeada, sólo que cada uno debe hacer su tarea.
Que no quepa dudas de que es responsabilidad de los sectores Público-Privado crear las estrategias y hacer las inversiones necesarias para establecer las condiciones de que Puerto Plata nunca más pierda el interés de los viajeros que invierten en turismo de: placer, salud y/o negocios; que en nuestras calles jamás se sienta la tristeza ni la falta de dinamismo por la ausencia de visitantes.