Como resultado de la tragedia causada por el desplome del Jet Set Club, en la avenida Independencia, kilómetro seis y medio, en la Plaza de la Roca del Mar, Distrito Nacional, Santo Domingo, República Dominicana, fallecieron doscientos treinta y seis seres humanos y resultaron heridos y mutilados ciento ochenta. Entonces, cabe preguntar: ¿cuántos nos hemos dignado en indagar cuál es la cantidad de Jet Set Club que nos queda?
Nos dejamos arrastrar por la inmediatez y las emociones del momento, pero cabe preguntar a las autoridades y a la sociedad: aunque se nombraron comisiones para indagar y revisar estructuras, ¿realmente se está cumpliendo con esas tareas que pueden evitar otras tragedias?
¿Existen esas comisiones en provincias que, como Puerto Plata, cuentan con estructuras coloniales y victorianas que conforman su Centro Histórico y que es epicentro del turismo interno y externo?
¿Cuáles medidas preventivas se están implementando y dando seguimiento para evitar futuras tragedias, tras las que debamos lamentar pérdidas de vidas humanas por falta de visión?
¿Hemos analizado, aunque sea para fines de planificación, el impacto fatal que tiene para cualquier destino turístico el desplome de una edificación donde haya muerte de personas por falta de prevención?
Hace mucho tiempo lo dijeron cantando “Los Guaraguaos” desde Venezuela: “Noo, noo, no basta rezar, hacen falta muchas cosas para conseguir la paz”; probablemente, en el caso en cuestión, una de esas cosas en nuestra República Dominicana es que autoridades y familias seamos más responsables para evitar nuevos lamentos y vigilias.
Luego que las desgracias suceden, no tienen vuelta atrás, y en Puerto Plata podemos evitar muchas de ellas, por ejemplo, en las calles: San Felipe esquina 12 de Julio; calle Treinta de Marzo esquina Profesor Juan Bosch; calle Emilio Prud’Homme esquina Duarte; calle José del Carmen Ariza esquina Beller; calle Beller esquina avenida Caamaño Deñó; calle José Ramón López esquina Profesor Juan Bosch. A eso agréguele la pregunta: ¿qué tiempo ha pasado desde la última revisión estructural al monumento que aloja nuestra Casa de Cultura?
Hoy se cumple un año del sufrimiento que cargan sobre sus hombros los familiares y amigos de las personas que perdieron sus vidas, así como el de muchos de sus dependientes, como son los niños indefensos y ahora desamparados materialmente. Súmele a ellos los adultos que apoyaron sobre estos sus esperanzas de mejor calidad de vida.
Ese Jet Set Club no solo representa la pérdida física de doscientas treinta y seis personas y las mutilaciones de ciento ochenta; es también la paralización emocional de un alto porcentaje de nuestra sociedad al contemplar la mayor tragedia de la humanidad fuera de las guerras; la mayor aberración empresarial que ser humano pudo imaginar; la más humillante vacilación de nuestros actores judiciales y el desentendimiento de las autoridades responsables de garantizar la integridad de esas edificaciones a través de la supervisión.
Cada 08 de abril se cumplirá un año más de esa tragedia y propicio será para exhortar a los cabezas de familia a que hay muchas maneras de disfrutar y divertirnos en familia; que, antes de asistir a cualquier lugar, reflexionemos; que, cuando tenemos personas que dependen de nosotros, debemos cuidar cada paso que damos, porque un daño para nosotros puede significar la vida para ellos.