Puerto Plata Covid-19 | 21/10/2021 | Infectados 10127 | Fallecidos 165 | Recuperados 9657 | Click Para Más detalles

Democracia y comunicación… Un derecho de los dominicanos

Ultima Actualización: sábado, 03 de septiembre de 2016. Por: Ariel Heredia Ricardo

Pues no creemos que lo que perjudica la acción sea el debate, sino precisamente el no dejarse instruir por la discusión.

“Los dominicanos somos los que decidimos conforme a derecho sobre los asuntos públicos y políticos. Pues no creemos que lo que perjudica la acción sea el debate, sino precisamente el no dejarse instruir por la discusión”.

Por ejemplo, el Consejo Nacional de la Empresa Privada (CONEP) hace un llamado, de que el tema salarial tiene que ser sacado de los medios de comunicación, y yo me pregunto, esto es democracia. Una simple pero potente observación (expuesta por Pericles, político romano y tremendo orado del 430 a.C.) que resume con claridad algo que todos sabemos, que una democracia no es posible sin un debate público de primera, pero que de menudo olvidamos o nos intentan hacer olvidar.

Hablamos de crisis de la democracia y casi cada día intentamos rediseñarla. Pero los principios que hacen mover nuestras democracias tienen 2 mil años de antigüedad y muy poca necesidad de renovación en lo fundamental. Aquella asamblea ateniense, permitía una democracia participativa, se ha transformado hoy en un foro tecnológico. Más que nunca, la complejidad del mundo en el que vivimos exige unos medios de comunicación que puedan explicar esos cambios, dar voz a la ciudadanía y exigir cuentas al gobierno.

Que los principios y ambiciones democráticas sean los mismos, no quiere decir que sea fácil desarrollarlos. Al contrario, vivimos en una época marcada por profundos cambios tecnológicos que abren posibilidades tan infinitas como complejas de realizar. Y por si el reto del cambio digital no fuera suficiente, en nuestras sociedades proliferan los extremismos y la polarización, a veces alimentados por las dinámicas de las redes sociales, lo que hace difícil en ocasiones mantener ese debate público de calidad que sirve de oxígeno a nuestras democracias, es decir, que el tema salarial tiene que ser tratado en consenso, pero a su vez, dado a conocer en voz de los comunicadores, para que el pueblo llano pueda entenderlo. De no ser conocido en los medios, sería una trampa.