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El siguiente paso

Ultima Actualización: sábado, 15 de noviembre de 2014. Por: Luis Henriquez Canela

Ya no estamos como los chivos sin ley, arropados por un populismo maldito que sólo amplifica, en teoría, el liderazgo del dame lo mío.

En pantalones cortos, con medio cuerpo sumergido en el agua, sosteniendo con su  mano izquierda  un vaso  lleno de un Whisky no apto para todos, un IPhone pegado a su oído derecho, conversaba con no se sabe quién.  El sonido de las olas acariciando la arena impedía que aun los que se encontraban muy cerca escucharan la conversación de manera pormenorizada.  
 
Quien hablaba era un importador de esos que no tienen oficinas, que no crean empleos ni valor agregado.  Personeros pegados en un gobierno de turno cuya única función es la de utilizar sus permisos de importación para ganarse una millonada sin agregarle valor a nada, solamente a su bolsillo. 
 
En esa operación, que duró minutos,  dijo que se ganó doce millones de pesos. 
 
Juan Díaz, agricultor, vive en Constanza. Siembra ajo. Con él trabajan sesenta personas. Cada vez que sus sembrados están a punto de ser cosechados, se les acercan personajes como el hombre de los pantalones cortos a decirle que si no le vende su producción, no la va a poder vender en el mercado sin que pierda. Lo amenaza con importarle una cantidad tal de ajo, que lo llevará a la ruina si no accede a su petición. 
 
Situaciones como la de Juan Díaz, se ven a diario en este país.  Abusos de parásitos sociales que parapetados en las cortinas del poder, utilizan esas influencias para hacerse ricos de la noche a la mañana en detrimento de los que verdaderamente producen. 
 
Afortunadamente las cosas cambiaron en el año 2012. El festival de permisos para importar lo cortó el Presidente Medina tal y como hizo con las construcciones de las escuelas. Todo el que quiera importar, que licite. Ya no estamos como los chivos sin ley, arropados por un populismo maldito que sólo amplifica, en teoría, el liderazgo del dame lo mío.  
 
El decreto 569-12, traspasó a la Bolsa Agroempresarial de República Dominicana (BARD), el mecanismo utilizado para la licitación de las compras de insumos agrícolas que demanda el país.  La ratificación técnica consiste en un régimen de arancel-cuota que permite la importación  de ciertos productos hasta cierto volumen límite o cuota como  el arroz, el azúcar refino y morena, así como la carne de pollo, el ajo, la cebolla, el maíz, las habichuelas y la leche en polvo.
 
La trascendencia de esta medida radica en que los gánster importadores están bajo cuidado y en que el campo va a continuar floreciendo. 
 
Después de decirle no a los importadores, a lo que debe abocarse el Presidente, es a modificar las normas prudenciales bancarias con la finalidad de que sea más fácil tomar un préstamo para comprar un tractor, una maquinaria para la siembra, o una vivienda para la clase media, que comprar un vehículo de 8 cilindros, cero kilómetros, con un financiamiento de un 7% anual. 
 
En materia económica, ese debe ser el siguiente paso del Presidente.