PUERTO PLATA.- Diversos comentarios generó en las redes sociales y medios de comunicación convencionales la presencia de agentes de la Policía Nacional en la entrada a la playa del municipio turístico de Sosúa.
Se supo que los uniformados se apostaron allí la mañana del viernes, de manera precautoria, para evitar la alteración del orden ante la demolición de casetas, como parte de la continuación del proceso de remozamiento de ese entorno que está siendo revitalizado.
El periodista Júnior Henríquez reportó que la Unidad Ejecutora para la Readecuación de Barrios y Entornos (URBE) derribó al menos cinco casetas comerciales, ya que sus propietarios se resisten a ser trasladados hacia los nuevos locales.
La zona permanece militarizada mientras se ejecutan los trabajos de demolición de las referidas casetas comerciales con equipos pesados, lo que ha generado tensión entre comerciantes, artesanos y representantes del proyecto de reorganización del área.
Sin embargo, el comerciante José Manuel González (Lilo), vocero de la Asociación de Artesanos y Propietarios de Establecimientos en la playa de Sosúa, justificó la medida señalando que los negocios intervenidos pertenecen a comerciantes que se resisten a la organización.
“Ellos se niegan a firmar el acuerdo de traslado hacia los nuevos espacios comerciales que formarían parte de plazas que serán inauguradas en abril. Su negativa está obstaculizando el avance del proyecto de reordenamiento y desarrollo de esta zona turística”, sostuvo.
Por su parte, los comerciantes afectados alegan que no han firmado el acuerdo porque no están conformes con los locales asignados, debido a que presuntamente son de menor tamaño que los que actualmente poseen, no están ubicados en posiciones comerciales favorables y no se corresponden con lo que fue acordado inicialmente.
En síntesis, maquinarias pesadas ejecutan la demolición de las viejas casetas como parte de la implementación del proyecto gubernamental que procura la reorganización y reubicación comercial en la playa de Sosúa.