Esto me puede pasar por condenar drásticamente lo que ocurrió en la transmisión del béisbol el lunes por la noche, cuando sacaron del aire el juego entre Toros y Escogido, para poner un programa grabado que podía esperar. Se faltó el respeto a la fanaticada, a los patrocinadores y al béisbol y luego se comete la torpeza de colocar los dos juegos en un solo canal y el tercer canal que estaba retransmitiendo trataba de sacarlo, porque le tenían todos sus comerciales juntos con los de los Gigantes del Cibao, que se enfrentaban a las Estrellas de Oriente en San Francisco de Macorís y acaparaban una gran atención, porque jugaban un partido empatado a dos carreras en entradas extras. Fue una locura y un abuso tan grande, repito, al público, a los anunciantes y al beisbol que me limito a otro refrán.

 

“El burro sabe a quién tumba y el diablo a quien se lleva”.

 

¿Qué sería de ese canal si comenten ese abuso en contra de las Águilas o el Licey?