En lugar de laringe tienen un órgano vocal ubicado en la base de la tráquea llamada siringe, que funciona sin cuerdas vocales y les permite emitir  dos notas distintas a la vez.

 

Los cardenales, por ejemplo, son capaces de cambiar de conducto a la mitad  de una nota, mientras que los canarios jalan aire por uno y cantan por  el otro. Algunos pájaros pueden emitir hasta treinta notas distintas por segundo.

 

Los pericos son capaces de imitar sonidos humanos debido a que tienen lengua; el sonido sales de su siringe y luego lo modifican con la garganta.