Muchas personas, como el caso del joven Daniel Sánchez, director de relaciones públicas de la iglesia cristiana “Bautista” del municipio de Puerto Plata, muestran preocupación por el deterioro que experimenta la naturaleza por la agresividad que muestra el hombre contra el medio ambiente.

 

A Sánchez le ha llamado la atención, porque como amante de la naturaleza, acaba de leer un artículo de una publicación internacional, por medio del cual se apela a que “procedamos a la conservación de las tórtolas en República Dominicana, ya que están en peligro de extinción.

 

Pero, según dijo Sánchez, lo que muchas personas no saben, que cerca de la iglesia Bautista ubicada en el centro del casco urbano de esta ciudad, “existe un santuario de esas avecillas, las tórtolas, las cuales nos impresionan con su belleza y  hermosura”.

 

Y, a seguidas, acotó: “cuando caminemos por la calle Beller, echemos una mirada para  un pequeño bosque (monte) situado frente a la Primera Iglesia Bautista, para que veamos el cruzar de un lado a otro grupos  de tórtolas que nos alegran con su canto”.

 

Desde este pulmón verde de la puede verse a cientos de tórtolas, que suben y bailotean en el área, buscando los desperdicios de trigo, arroz y maíz que se desparraman cuando se descargan en el patio los camiones que traen mercancía al almacén principal de un establecimiento comercial que existe en la zona.

 

Sánchez, joven que profesa la fe cristiana, observó que es “hermoso ver cómo estas aves (las tórtolas) mantienen un vuelo constante entre los frondosos árboles que les sirven de habitad natural.

 

Además, “en silencio y sin que las personas se percaten de su presencia, las tórtolas, machos y hembras, se aparean para luego seguir reproduciendo las especies.

 

La tórtola es un ave de vuelo rápido, con gran capacidad de maniobrabilidad, pero sumamente desconfiada, por lo que acercarse a ella es tarea difícil.

 

Generalmente se le encuentra en parejas o bandadas pequeñas; sin embargo, a comienzo del otoño, cuando los pichones ya vuelan, se pueden ver grupos de ellas cruzando los campos de un lugar a otro en busca de su alimento, consistente principalmente en semillas que encuentren en los suelos.

 

El nombre científico de las tórtolas es “streptopelia turtur”. Es un ave de pequeño tamaño, con una longitud de 28 centímetros. Ambos sexos (machos y hembras) son semejantes.

 

Durante el día se desplaza hacia sus comederos o bebederos. La hembra construye un descuidado nido sobre un árbol y pone dos huevos.

 

Sánchez entiende que será bueno preservar estas aves, para que no sufran como muchas otras, que con la construcción de nuevas urbanizaciones, su habitad es destruido por la impiedad del hombre lo que imposibilita de esta manera su forma de vida y que sigan reproduciéndose.