SANTIAGO:-Este es uno de los graves problemas que tiene el equipo Tigres de Licey, cuyos jugadores en vez de peloteros, parecen metrosexuales que solo quieren vender su figura y no contribuir a la causa azul.
La gerencia liceísta hace varios años cambiaba de manager hasta tres veces en una temporada, a sabiendas que “la fiebre no está en la sabana”, sino en sus jugadores indisciplinados.
Recordemos. El año pasado el tercera base del conjunto añil Juan Francisco se negó a jugar en un partido contra las Águilas Cibaeñas, porque no quiso quitarse sus aretes.
Este juego fue ganado por el conjunto mamey a los azules, 10-2 carreras. Fue celebrado en el Estadio Quisqueya. Esta versión fue confirmada por el manager Rafael Landestoy.
Actualmente este equipo ocupa la última posición del actual torneo de béisbol profesional de invierno, pese a que cuenta con buen material nativo e importados (refuerzos), pero el problema es que estos jugadores quieren privar en lindones y actores de Hollywood, exhibiendo aretes, barbas, tatuajes, cejas delineadiiitassss, cosa que no se observa en otros equipos de la pelota profesional dominicano.
Esta actitud de estos peloteros está poniendo en peligro la dinastía azul y el deporte rey de nuestro país. Esta actitud es un mal ejemplo para la niñez y juventud que sigue al equipo Tigres de Licey. Cuando se exhibe un comportamiento excéntrico en cualquier deporte, “todo sale desviado”.
Las autoridades del conjunto añil deben aplicar con urgencia una política disciplinaria que conlleve corte de pelo, cero aretes, incluso imponer disciplina por un tubo, ya que en ese equipo algunos jugadores se creen súper estrellas y hay que soportar cualquier majadería. Ojo, no permitan que unos pocos acaben con los buenos del beisbol.
(Colaboración de: Juan Carlos Severino).