Puerto Plata. – Nuestros recursos naturales están siendo severamente afectados por el afán desmedido de particulares que persiguen beneficios inmediatos sin considerar las consecuencias medioambientales de sus acciones.
Ríos, humedales, lagunas, bosques y otros ecosistemas son atacados sin clemencia, degradando el equilibrio natural del país.
El propio presidente de la República, Luis Abinader, ha reconocido públicamente la magnitud del daño ambiental. Incluso, llegó a comparar el impacto devastador de las granceras en los ríos con el flagelo del narcotráfico internacional.
Frente a esta realidad, se hace urgente modificar y fortalecer la Ley 64-00 sobre Medio Ambiente, incorporando sanciones más severas para quienes violen las disposiciones que protegen los recursos naturales del país.
Asimismo, resulta imprescindible que el proyecto de ley que el presidente someta al Congreso Nacional incluya la figura del ecocidio, tipificándolo como un crimen contra el Medio Ambiente, tal y como ya se discute en escenarios jurídicos internacionales.
¡Hágalo, señor presidente!
Por el bien de la República Dominicana, por el bien de nuestra casa común: el planeta Tierra.