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Deforestación, cambio climático y sequía

Ultima Actualización: jueves, 25 de julio de 2019. Por: Luis Alejandro Acosta Martínez

La sequía es un déficit en la cantidad de lluvia durante un período de tiempo prolongado, que varía desde una temporada, un año o varios años en relación con la media estadística multianual de la región en cuestión.

Luis.acosta@catie.ac.cr

En la actualidad la provincia de Puerto Plata atraviesa por una prolongada sequía que se ha extendido prácticamente por más de un año, en donde las principales cuencas de los ríos han visto disminuir sus caudales, incluso algunos han desaparecido.

Esta problemática, asociada a diferentes factores como: deforestación, contaminación y una de las amenazas principales que enfrenta la humanidad; el cambio climático.

Sin embargo, las autoridades y la sociedad en general se muestran apático ante esta situación que amenaza contra los medios de vida y la supervivencia de la población de esta provincia.

Pero cuál es la relación entre los conceptos que se presentan en el título de este artículo. En primera instancia, la deforestación es la pérdida de la cobertura forestar de una zona en particular, es decir la corta de árboles en los bosques.

Esta deforestación motivada por diferentes factores como ecológicos, sociales y los más influyentes, los económicos.

Por otro lado, el cambio climático es una variación en el clima observada durante periodos comparables. Y, por último, la sequía se produce como consecuencia de la deforestación y el cambio climático

La sequía es un déficit en la cantidad de lluvia durante un período de tiempo prolongado, que varía desde una temporada, un año o varios años en relación con la media estadística multianual de la región en cuestión.

Si observamos, el comportamiento del clima en los últimos años, nos daremos cuenta de los cambios que este ha experimentado, y no hay que ser algún especialista en el tema para notarlo.

Por ejemplo, es evidente las altas temperaturas, las pocas lluvias, los ríos se secan más rápido, entre otros tantos. De todos estos cambios, la sequía es uno de los más devastadores, ya que paraliza la producción de alimentos, agota los pastizales, perturba los mercados y en los casos más extremos, causa la muerte generalizada de personas y animales.

La deforestación es una de las principales causas de la disminución de las lluvias y la disminución de los caudales de los ríos, ya que los bosques regulan las temperaturas, permiten que el agua proveniente de las lluvias se infiltre en el subsuelo, entre otras.

Es así, que los árboles no necesariamente aumentan la cantidad de agua en los ríos: los árboles ayudan a que el agua que cae en el invierno se infiltre al suelo, en vez de escurrirse directamente hacia los ríos, causando inundaciones por grandes crecidas en el nivel del mismo.

El agua que se infiltra de esta manera se suelta más lenta y continuamente, y por eso tiende a haber menos diferencia entre los caudales muy altos del invierno y los muy bajos del verano.

Ante la problemática que representa la sequía, la provincia necesita elaborar con urgencia un plan de reforestación, donde se propongan estrategias para reforestar las cuencas de los ríos, proteger las áreas que aún conservan su cobertura vegetal y desarrollar mecanismos para vigilar que no se continué deforestando ni contaminando los ríos.

*El autor es maestro de secundaria en ciencias y cursa una Maestría en Manejo y Conservación de Bosques Tropicales y Biodiversidad en CATIE, Costa Rica