Imbert, Puerto Plata, R.D. – A ocho días de la desaparición de la niña Briana Genao Rosario, de tres años de edad, las autoridades dominicanas mantienen activas e ininterrumpidas las labores de búsqueda en la comunidad de Barrero, municipio de Imbert, provincia de Puerto Plata.
La menor fue reportada como desaparecida la tarde del 31 de diciembre de 2025, mientras se encontraba en los alrededores de la vivienda familiar. Desde entonces, el caso ha generado profunda consternación a nivel local y nacional, provocando la movilización de múltiples organismos de seguridad, rescate e investigación.
De acuerdo con informaciones preliminares, en horas de la noche del miércoles 7 de enero de 2026, dos tíos de la infante habrían ofrecido una supuesta declaración ante las autoridades, en la que afirmaron haber sustraído a la niña del patio de la vivienda donde jugaba y posteriormente haber atentado contra su integridad física, causándole la muerte y enterrando su cuerpo en un lugar que, alegadamente, no recuerdan. Hasta el momento, el cadáver de la menor no ha sido localizado.
Sin embargo, la mañana de este jueves, el abogado de la familia, el licenciado Santo Wilis Liriano, declaró vía telefónica al programa radial El Sol de la Mañana que el Ministerio Público dispondría la puesta en libertad de los hermanos Reyes Núñez Rosario, de 43 años, y Rafael Núñez Rosario, de 52 años.
El jurista sostuvo que la referida confesión habría sido obtenida bajo presuntos actos de tortura y presiones psicológicas, situación que según indicó provocó la hospitalización de uno de los interrogados. Asimismo, explicó que dichas alegaciones se encuentran bajo investigación y que, en ausencia de pruebas materiales concluyentes, no procede una acusación formal en su contra.
Mientras tanto, las labores de búsqueda continúan de manera intensiva con la participación de cientos de socorristas y miembros de la Fuerza Aérea Dominicana, el Ejército de la República Dominicana, la Policía Nacional y representantes del Ministerio Público, quienes rastrean zonas boscosas, solares, terrenos baldíos y áreas aledañas a la comunidad.
Las autoridades reiteraron su compromiso de esclarecer el caso y exhortaron a la población a mantener la calma, evitar la difusión de informaciones no confirmadas y remitirse exclusivamente a los canales oficiales mientras avanzan las investigaciones.
El país permanece a la espera de respuestas concretas en este doloroso caso que ha impactado profundamente la sensibilidad de la sociedad dominicana.