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¿CREYERON? PUES VÉANLO

Ultima Actualización: miércoles, 20 de junio de 2012. Por: Juan Yamil Musa

Más allá de los grandes retos que posee el PLD en los próximos cuatro años, que de por sí son altamente delicados, el mayor de ellos radica en la renovación moral que debe hacer.

La pasada contienda electoral demostró que el Partido de la Liberación Dominicana tiene una gran responsabilidad sobre sus hombros. La gran mayoría del pueblo dominicano depositó la confianza en el partido de Bosch, demostrando así su gran apuesta a que la República Dominicana avance de manera firme por las vías del progreso y desarrollo. Se confirmó: el país exigía una continuidad de paz, y la tendrá. 
 
Más allá de los grandes retos que posee el PLD en los próximos cuatro años, que de por sí son altamente delicados, el mayor de ellos radica en la renovación moral que debe hacer. Una renovación moral sobre sus dirigentes, sobre sus funcionarios, sobre el aparato público, sobre la forma de hacer política. El PLD, de manos del Dr. Fernández y del Lic. Medina, tiene la gran oportunidad de vivir una interesante experiencia: uno, de haber logrado la ardua tarea de  reencauzar al país luego del vacío 2000-2004, y el otro, confirmar esos logros en lo adelante. Solamente de manos de dos líderes como el Presidente Fernández y del recién electo Presidente Medina podía nuestro país vivir esta experiencia.
 
Ya el PLD le ha demostrado al país desde al año 1996 que es el partido que la república necesita. El PRD, en el siglo pasado, tuvo la gran responsabilidad de instaurar la democracia. Ahora, tiene el PLD el deber de continuar el afianzamiento de la institucionalidad, el progreso, el desarrollo, y seguir poniendo en ejecución el proyecto de nación que Bosch soñó. Ese sueño de Bosch, ese sueño de todos. 
 
PLD no será solamente estabilidad económica, infraestructuras, excelentes relaciones internacionales, funcionamiento del aparato público. PLD será ahora redistribución de la riqueza, renovación moral, e innovación en la administración gubernamental. La búsqueda de la eficacia siempre es incesante. El país se construye día a día; la patria no descansa. Lo que ayer se exigía se hiciera correctamente, ahora se exige se haga mejor. ¿Creyeron en el PLD? Pues véanlo, que cumplirá.