De la profesionalidad del fotógrafo dependerá que tan duraderas sean nuestras fotos.
El profesional del lente, Félix Corona ha entendido este sentido, por lo que durante décadas ha ido perfeccionando sus trabajos fotográficos, para convertirse en uno de los fotógrafos más solicitados de la Costa Norte, especialmente fuera del país donde ha ofrecido sus servicios.
INIICIOS
Corona nació en la comunidad de Hostos, de la provincia Duarte (San Francisco de Macorís). Narró a redactores del periódico puertoplatadigital.com, “cómo y cuándo decidió dedicarse al negocio del arte fotográfico”.
Además, cómo llegó a radicarse en Sosúa para establecerse con su estudio fotográfico.
Reveló que desde muy joven fue amante de la fotografía, pero a partir de 1986 decidió dedicarse a realizar fotos de modo profesional.
“Recuerdo que asistía a una iglesia cristiana y cuando se realizaban bodas entre los feligreses, siempre era quien tomaba las fotos de esos eventos especiales, aunque fuese con sencillas camaritas de 110 o 126 milímetros. En esos casos lo hacía no como un negocio, sino como puro aficionado”, narró Corona.
En octubre de 1988, Corona al verse sin empleo, luego de haber hecho unos trabajos importantes en Santiago, decidió instalarse en Sosúa, atendiendo a una propuesta hecha por uno de sus hermanos, que ya se había establecido en esta localidad turística.
Reseñó que en principio fue difícil esta labor, porque no conocía a nadie en Sosúa, incluso viajaba dos veces a la semana a dicho municipio.
“Lo más difícil de todo era cuando venía desde Santiago cargado de fotografías enmarcadas para entregar a los clientes, pero esas personas muchas veces no aparecían o me decían que no tenían el dinero para pagarme”.
En algunos momentos tuve que pasar fuertes aguaceros con paquetes de fotos abrazados debajo del toldo de la empresa Pepe Postre ubicado en la entrada del sector “Los Charamicos. Precisamente en este lugar se encuentra su estudio fotográfico.
Fue una dura travesía para el entonces novel fotógrafo, quien siempre contó con las enseñanzas que le ofrecieron Rafaelito Cabrera, en Santiago y Sixto Muñoz, en Puerto Plata, a quienes define como personas valiosas, solidarias y responsables de los logros que ha obtenido.
Félix Corona, sin dudas, ha luchado arduamente para ser reconocido dentro del negocio fotográfico, acreditando la posición que actualmente ocupa en base a “calidad, amabilidad, respeto, puntualidad y un servicio de un personal calificado en todo lo que hace”.
Estas características han sido su mayor referencia que le han permitido ser solicitado no sólo en Puerto Plata, sino en otras ciudades entre ellas Santo Domingo, Santiago, La Vega, San Francisco de Macorís, María Trinidad Sánchez, Dajabón, Espaillat (Moca), entre otros municipios.
En el plano internacional Corona ha cubierto importantes bodas y eventos en las ciudades de Connecticut, New York, La Florida y Puerto Rico, Estados Unidos.
Éste profesional de la fotografía dice estar además agradecido de las empresas licorista Brugal, Sea Horse Ranch, Dominican Republic Jazz Festival, revistas Somos y Huellas, medios de comunicación que le han requerido para que preste sus servicios como fotógrafo oficial de sus actividades.
LOGROS
Su mayor satisfacción consiste cuando un cliente le escribe aceptando como bueno y válido el trabajo realizado, sirviendo como buena referencia.
“Esto me ha permitido conocer gente de múltiples nacionalidades y culturas variadas”, observó.
A través de los años su lente también ha capturado a artistas como: Eddy Herrera, Toño Rosario, Fefita la Grande, Hermanos Rosario, Peña Suazo, Fernando Villalona, Brenda Sánchez, Chucho Valdés, Néstor Torres, entre otros.
AGRADECIMIENTO
“Mi desarrollo empresarial constituye una vida digna, pero lo más importante de todo ha sido haber conocido a mi esposa Mercedes Coste Mena, madre de mis dos hijos: “Ansel y Neuly”.
Recuerda que conoció a ésta (su esposa) durante un trabajo fotográfico para una pareja que contrajo matrimonio, la cual en enero último cumplió 19 años de casados.
Una gran mochila de experiencia gravita en los hombros de este destacado y perseverante experto del arte fotográfico, quien a pesar de tantos años en estas labores, “ no se cree con la facultad de dar algún consejo a sus colegas de profesión”.
Sin embargo, exhorta a éstos ser investigadores permanentes de las nuevas tecnologías, estar al día con los programas de computadoras, ser responsables y puntuales con sus clientes”.
Corona, entiende que, “el resto se aprende en el camino, porque a manejar se aprende manejando”.