Este jueves último, por mandato emitido en 1973 en que se conmemora cada cinco de junio por resolución de las Naciones Unidas, se llevó a cabo la celebración del Día Mundial del Medio Ambiente.

 

El tema de la contaminación ambiental es cada vez es más desalentador. A nivel mundial se alerta sobre los graves efectos negativos provocados por el calentamiento global en todo el planeta, lo que afecta a los seres humanos vivientes.

 

La misma naturaleza pide a voces alivianar su pesada carga, incluso las catástrofes naturales, los bruscos cambios climáticos, entre ellos huracanes, tormentas sequías, constituyen pruebas fehacientes de estos enunciados.

 

A todo esto se  adiciona la destrucción del ecosistema, lo que pone en peligro la existencia, reproducción de especies terrestres y marinas.

 

Incluso, debemos preguntarnos: qué estamos haciendo para preservar nuestro ecosistema.

Sin dudas, se trata de un asunto de educación y conciencia.

 

Debemos instruir en nuestros hogares sobre el peligro que representa arrojar basuras, talar árboles, utilizar ciertos productos químicos que deterioran la atmosfera, para de esta manera motivar a un cambio de actitud a favor de la madre naturaleza.

 

En Puerto Plata funciona una planta de reciclaje, lo que representa una tendencia para hacer útiles los desechos sólidos.

 

La compañía World Plastic Dominican Republic, opera en varios países del mundo  recolectando materiales para fines de reciclarlos.

 

Esta iniciativa se inició en el año 2003 a cargo del ingeniero industrial Carlos Almonte, con el propósito de alivianar la pesada carga contaminante que arropa el Medio Ambiente en la comunidad puertoplateña.

 

Almonte contó que su interés por poner en marcha este proyecto surgió cuando un turista se le acercó para  cuestionarle qué podía hacer como extranjero con un paquete de botellas plásticas que había recolectado.

 

Simplemente el profesional de la industria atinó a contestar a su interlocutor: “tirarlas a la basura”.

 

Pero el turista  de nacionalidad canadiense le explicó sobre la importancia que adquieren los desechos en su país mediante el proceso de reciclaje, despertando de esta manera la curiosidad del dominicano.

 

“Me sorprendió mucho lo que me dijo este canadiense, por lo que viajé  a Canadá donde permanecí quince días observando el proceso del reciclacaje de la basura de manera industrial.

 

Sostuvo que se empapó bien de este proceso, incluso hizo un curso especializado sobre la materia y logró concretar una alianza con la compañía multinacional  VenGroup receptora de desechos en Canadá.

 

Reveló que con esta ilusión instaló su empresa en la comunidad de Muñoz, distante a unos ocho kilómetros del casco urbano de la ciudad de Puerto Plata.

 

En esta planta labora un equipo de unas 30 persona, la cuales se encargan de colectar todo tipo de plásticos, triturarlos, separarlos de acuerdo a la densidad, lavarlos, secarlos para luego exportarlos a Estados Unidos, Canadá, China y Hong Kong (China), donde son convertidos en fibras de hilos, productos textiles, incluyendo ropas y calzados.

 

La empresa World Plastic requirió en  principio ayudas económica internacional, pero esto fue posible  hasta el 2005, porque los costos de transporte imposibilitaron continuar con este acuerdo  de proveer materiales a compañías canadienses.

 

El ingeniero Almonte ha mantenido firme el funcionamiento de su planta, porque sus objetivos pro Medio Ambiente van más allá de los límites de Puerto Plata, por lo que ha extendido sus operaciones a Santiago donde opera con otros materiales reutilizables como  vidrio y cartón.