PUERTO PLATA.– Cientos de cerdos han sido sacrificados en comunidades de esta provincia atlántica por autoridades agropecuarias, con la finalidad de controlar algunos focos de la denominada Fiebre Porcina Africana (PPA).
Las acciones, ejecutadas por técnicos veterinarios mediante el Plan Nacional de Bioseguridad Porcina del Ministerio de Agricultura, se han llevado a cabo en las comunidades rurales Los Palos, Negro Melo y Severet, pertenecientes al municipio Villa Montellano.
De acuerdo con las autoridades, únicamente han sido eliminados los animales que presentan síntomas compatibles con la enfermedad, como parte de las medidas para mantener el control, evitar la propagación del virus, fortalecer la vigilancia epidemiológica y proteger la cadena de valor porcina.
En ese sentido, la Dirección General de Ganadería (DIGEGA) mantiene activa la estrategia de prevención y control contra la Fiebre Porcina Africana en República Dominicana. Aunque se han reportado nuevos focos en varias provincias, las autoridades aseguran que la situación permanece bajo control.
Asimismo, las autoridades pecuarias implementan un Plan de Compensación destinado a apoyar a los porcicultores afectados, mediante la entrega de recursos económicos para compensar las pérdidas ocasionadas por el sacrificio de animales y contribuir a la sostenibilidad del sector.
Según informaciones obtenidas, el programa de indemnización gubernamental ya ha comenzado a beneficiar a productores afectados, con pagos de RD$3,000 y RD$4,000 por cada cochinillo recién nacido sacrificado.
De igual manera, para reducir el riesgo de propagación del virus, los cerdos adultos sacrificados son compensados con montos que oscilan entre RD$10,000 y RD$20,000, mientras que las cerdas madres reciben pagos entre RD$35,000 y RD$40,000.
La Fiebre Porcina Africana (PPA) fue detectada por primera vez en República Dominicana en 2021 y actualmente se mantiene como una enfermedad endémica en el territorio nacional. Las autoridades han reiterado que este virus no representa peligro para la salud humana.
Ante esta situación, las instituciones agropecuarias continúan implementando estrategias de prevención y control con el acompañamiento de organismos internacionales, como la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), con el objetivo de fortalecer la respuesta sanitaria del país.