PUERTO PLATA.– Sacerdotes, ambientalistas y líderes campesinos encabezaron una caravana de vehículos en rechazo a la posible autorización de una exploración minera en la Cordillera Septentrional.

 

La caravana, convocada con una semana de antelación, partió desde la entrada de Guzmancito, en el distrito municipal de Maimón, y recorrió en dirección este la autopista principal hacia el municipio cabecera San Felipe de Puerto Plata. El trayecto fue custodiado por agentes de la Policía Nacional.

 

En la actividad participaron sacerdotes de la Arquidiócesis de Santiago y de la Diócesis de Puerto Plata, acompañados por representantes de organizaciones campesinas y ambientales, quienes manifestaron su oposición a la explotación minera en la zona.

 

Los participantes colocaron banderas nacionales en los vehículos y expresaron que una eventual explotación afectaría ríos y 8,931 hectáreas en las provincias Santiago y Puerto Plata.

 

El padre Rogelio manifestó que no deben intervenirse las cordilleras Central y Septentrional ni zonas montañosas del país. Señaló que en República Dominicana existen más de 240 concesiones mineras y advirtió sobre posibles impactos ambientales.

 

Al concluir la jornada, el sacerdote Juan Luis Díaz Bonilla leyó un manifiesto en el que solicitó al Gobierno declarar la Cordillera Septentrional libre de actividades mineras. También pidió al presidente Luis Abinader derogar el decreto de concesión otorgado a una empresa mexicana por el Ministerio de Energía y Minas, correspondiente al proyecto denominado Hoyaso Cobre II.

 

Durante la caravana, los participantes portaron camisetas con mensajes alusivos a la defensa de la cordillera y entonaron consignas contra la explotación minera.

 

El movimiento cívico y campesino “Unidos Somos Más” reiteró su oposición a proyectos mineros en la región Norte y el Cibao Central y agradeció el respaldo recibido en Santiago y Puerto Plata.

 

La primera caravana en defensa de la Cordillera Septentrional se realizó el 28 de enero en Santiago de los Caballeros y fue encabezada por el sacerdote Ramón Ramos (Nino), quien ha advertido sobre el posible impacto en comunidades rurales ante una eventual explotación minera.