PUERTO PLATA.– Según ha trascendido, el joven Alexis Martínez fue ultimado con saña tras recibir siete disparos por parte de un agente policial dentro de su vivienda, delante de su esposa y sus dos hijos gemelos de apenas tres años, quienes quedaron traumatizados.

 

Las investigaciones realizadas hasta la fecha indican que el hecho violento fue ejecutado con premeditación y alevosía por el cabo de la Policía Nacional, Júnior Kery, durante la madrugada del viernes en el barrio Río de Vida (La Boca de la Cañada), en el municipio de Sosúa.

 

El agresor y la víctima mantenían desde hace tiempo un conflicto personal por asuntos pasionales, ya que ambos habrían convivido maritalmente con una mujer no identificada, quien supuestamente tenía al agente policial como pareja formal y al otro joven como amante.

 

Cegado por los celos, el agente Kery acribilló a Martínez, quien fue sorprendido mientras dormía junto a su esposa e hijos, sin tener oportunidad de escapar. El agresor irrumpió en la vivienda tras forzar la puerta a patadas hasta romperla.

 

Sin embargo, el homicida se encontraba detenido en la estación de la Policía Nacional de Sosúa por un caso de violencia de género e intento de feminicidio, por lo que se desconoce cómo obtuvo la libertad para cometer el hecho.

 

El cabo Kery, oriundo de Samaná, antes de consumar el crimen estaba bajo arresto por agredir e intentar matar a su concubina, a quien presuntamente obligó a realizarle sexo oral y luego despojó de su teléfono celular.

 

Al revisar el dispositivo, habría encontrado un video de la mujer con su amante, lo que lo enfureció al punto de rociarla con gasolina con la intención de prenderle fuego.

 

Tras descubrir esa evidencia, Júnior Kery solicitó prestados a otro agente policial su arma de reglamento y una motocicleta, y se dirigió a la residencia de Martínez, donde le disparó inicialmente en cuatro ocasiones.

 

Luego de herir a su víctima, el agresor huyó del lugar, pero regresó minutos después y le propinó tres disparos adicionales, cuando ya se encontraba en estado agonizante.

 

El occiso, quien dejó cuatro hijos en la orfandad, era nativo de la comunidad de Camú, en el kilómetro 12 de la carretera turística Luperón. Laboraba en una planta de gas propano ubicada en las proximidades del multiuso de Sosúa.

 

Los familiares del joven asesinado expresaron su confianza en que la justicia aplicará todo el peso de la ley y que el responsable recibirá la pena máxima. El imputado se encuentra detenido y será sometido a medida de coerción en un tribunal de Puerto Plata.

 

Hasta el momento, las autoridades de la Fiscalía de Puerto Plata y de la Dirección Regional Norte de la Policía Nacional no han ofrecido detalles sobre la tragedia, la cual ha causado gran consternación en la comunidad, cuyos residentes permanecen en estado de shock.