PUERTO PLATA.- De manera cotidiana, numerosos ciudadanos continúan incurriendo en acciones imprudentes y peligrosas que se observan en las distintas vías públicas de esta provincia atlántica.
Entre las principales infracciones figura el manejo temerario de motocicletas, cuyos conductores irrespetan los semáforos, realizan rebases indebidos, circulan en vía contraria e incluso «calibran», una práctica que consiste en levantar la rueda delantera de la motocicleta y conducir apoyándose únicamente en la trasera.
Estas conductas, que han contribuido a elevar las cifras de fallecidos y lesionados en accidentes de tránsito, se han convertido en «el pan nuestro de cada día», hasta el punto de que algunas personas califican coloquialmente a los motociclistas como «una plaga» que ha invadido las calles y avenidas.
Tampoco pasa inadvertida la irresponsabilidad de quienes transportan cargas excesivas en motocicletas, incluidos sacos, cilindros de gas, neumáticos y electrodomésticos como televisores y abanicos, e incluso camas.
Otra situación que se presenta a diario en Puerto Plata es la competencia entre conductores del transporte público, quienes, además de contribuir a los taponamientos al detenerse para recoger y dejar pasajeros, suelen desplazarse a gran velocidad.
El caso más reciente fue una disputa entre dos minibuses de la ruta Puerto Plata-Río San Juan, en el tramo carretero Sosúa-Montellano, donde ambas unidades estuvieron a punto de colisionar mientras intentaban adelantarse mutuamente, poniendo en riesgo la vida de los pasajeros que transportaban.
También preocupan las actuaciones de algunos conductores de camiones de carga y camionetas dedicadas a la venta de alimentos, conocidas popularmente como «plataneras», cuyos operadores irrespetan las normas de tránsito y, con el argumento de que «andan trabajando», incurren en constantes infracciones.
Ante las numerosas situaciones antes descritas, paradójicamente, las críticas contra los miembros de la Dirección General de Seguridad de Tránsito y Transporte Terrestre (DIGESETT) no se hacen esperar cuando estos agentes, en el ejercicio de sus funciones, adoptan medidas para hacer cumplir las normas viales.