PUERTO PLATA.- Este 21 de enero miles de ciudadanos dominicanos en Puerto Plata y en otras provincias del país expresaron su devoción a la divinidad religiosa Nuestra Señora de la Altagracia, conocida pueblerinamente como “La Virgen de la Altagracia”.

 

En el municipio de Guananico ubicado en la parte oeste de la provincia Puerto Plata, tradicionalmente se efectúan varias actividades en honor a la Virgen de la Altagracia por ser la patrona religiosa de esa demarcación.

 

Por tal motivo, el obispo de la diócesis de Puerto Plata, monseñor Julio César Corniel Amaro junto a cientos de feligreses católicos ofició en la iglesia de allí la misa de la Virgen de la Altagracia que es considerada la madre protectora y espiritual del pueblo dominicano.

 

Muchos dominicanos que profesan la fe católica se desplazan a cumplir promesas a la basílica de Higüey, ya que, sin importar el sacrificio económico o la distancia a recorrer, apelan al factor fe y acuden a venerar a “Tatica” como le llaman cariñosamente.

 

En tal sentido, clérigos católicos aseguran que a la Virgen María se le llama Altagracia ya según las sagradas escrituras específicamente en el Evangelio de Lucas capítulo 1, verso 28, se puede leer que ángel Gabriel enviado por Dios le dijo a la virgen: Alégrate, llena de gracia el señor está contigo”.

 

Según la leyenda popular, Nuestra Señora de la Altagracia es venerada el 21 de enero, ya que, en esa fecha, pero en el año 1691, se llevó a cabo la célebre Batalla de la Sabana Real de La Limonada, también conocida como la batalla de Guárico o el Milagro de la Limonada, en la parte Este de la isla de Santo Domingo.

 

En esa conflagración bélica, entre el ejército español al mando al Maestre de Campo Francisco de Segura Sandoval y el ejército francés encabezado por Pierre-Paul Tarin de Cussy, los españoles le pidieron a la Virgen de la Altagracia que les ayudara a ganar la batalla y tras hacerle el milagro, estos realizaron una gran fiesta religiosa con motivo de veneración.

 

Cabe resaltar que la Virgen de la Altagracia o Nuestra Señora de la Altagracia fue proclamada en el siglo XVI durante la época colonial, mientras que, en República Dominicana, monseñor Fernando Arturo de Meriño, entonces arzobispo de Santo Domingo fue quien pidió a la Santa Sede que fuese establecido como festividad el 21 de enero.

 

Sin embargo, fue durante el gobierno del presidente Horacio Vásquez que el pedimento a la Santa Sede se aprobó y el referido día se declaró oficialmente no laborable y de fiesta en todo el territorio nacional de la República Dominicana.

 

 

Además de Higüey en La Altagracia y Guananico en Puerto Plata, la Virgen de La Altagracia es la patrona religiosa del municipio de Paraíso (Barahona) y Pedernales que es el municipio cabeza de esa provincia sureña y costera, ambas poblaciones pertenecen a la Diócesis de Barahona.