PUERTO PLATA.– Mucha tristeza y pesar ha causado en la población puertoplateña el fallecimiento de dos personajes pintorescos: una longeva dama evangelizadora y un alegre vendedor de helados.

 

A primeras horas de la mañana de este viernes se difundió la infausta noticia sobre el deceso de doña Dolores, una mujer de fe inquebrantable, quien dedicó su vida centenaria a llevar las buenas nuevas del Evangelio.

 

Doña Dolores caminó por más de ocho décadas las calles de Puerto Plata llevando la palabra de Dios mediante la entrega de tratados y mensajes esperanzadores. Expiró tras sufrir complicaciones de salud a la edad de 104 años.

 

Su velatorio fue realizado en una de las capillas de la funeraria Blas-Blas, ubicada en la calle 27 de Febrero de esta ciudad atlántica, a donde acudieron numerosas personas a dar el pésame a sus familiares antes del acto de sepelio.

 

Asimismo, en esta misma fecha falleció, tras sufrir un accidente doméstico, el señor Cruz Estrella (El Topo Yiyo), un popular vendedor de helados, quien era considerado un ejemplo de humildad y amor al trabajo.

 

El ciudadano resultó severamente golpeado en la parte trasera de la cabeza al resbalar en su humilde residencia del sector Altos de Chavón, cayendo de bruces al piso. La lesión craneoencefálica le provocó la muerte.

 

Se destaca que “El Topo Yiyo”, con su carrito de helados, solía recorrer toda la ciudad y se apostaba en las afueras de las escuelas a vender barquillas y paletas, siempre con una gran sonrisa y haciendo sonar una melodía con su inseparable campanita.