La falta de mantenimiento ha llevado a un notable deterioro de las instalaciones, afectando su imagen y funcionalidad, así como el bienestar de los deportistas que utilizan este recinto.
La ausencia de mantenimiento básico se hace evidente en los baños, los cuales están inoperantes debido a la falta de agua. Además, el estadio ha enfrentado cortes de energía eléctrica durante más de tres meses, lo que ha dejado al recinto a oscuras y ha limitado significativamente su uso.
Muchos deportistas se ven obligados a cancelar sus prácticas nocturnas, lo que afecta su rendimiento y preparación.
Ante esta situación crítica, dirigentes deportivos de Luperón hicieron un llamado urgente al alcalde Román Israel Brito para que tome medidas a favor de la reconexión del suministro eléctrico por parte de Edenorte.
“Los residentes de Luperón y sus deportistas merecen un estadio en condiciones óptimas para practicar sus deportes y actividades recreativas”, manifestó el comunicador Julián Pichardo.