PUERTO PLATA.- Con una eucaristía cargada de profunda espiritualidad, fe y gratitud a Dios, fue celebrada una misa de acción de gracias por los 40 años de vida sacerdotal del obispo de Puerto Plata, monseñor Julio César Corniel Amaro, y del reverendo padre Tony Bonilla.

La ceremonia religiosa en honor al ministerio sacerdotal de ambos servidores de la Iglesia, ordenados el 12 de junio de 1986, se llevó a cabo en la catedral San Felipe Apóstol de esta ciudad atlántica, con la asistencia de sacerdotes, diáconos, religiosas y una gran cantidad de fieles católicos.

El solemne oficio religioso conmemoró las cuatro décadas de entrega y servicio de monseñor Corniel Amaro y del padre Tony Bonilla, quienes han sido fieles testigos del Evangelio y acompañantes espirituales de innumerables comunidades.

Durante la celebración, los presentes elevaron oraciones de agradecimiento a Dios por el don de sus vidas, su ministerio sacerdotal y el testimonio de fe, servicio y compromiso pastoral que ambos han ofrecido a lo largo de su trayectoria.

Con gran júbilo y muestras de respeto, representantes de diversas instituciones eclesiásticas pidieron a Dios que continúe derramando abundantes bendiciones sobre estos dos pastores, para que sigan sirviendo con la misma alegría, entrega y fidelidad que les caracteriza.