PUERTO PLATA.– Mucha consternación y tristeza ha generado en la población del municipio de Luperón la ocurrencia de un nuevo feminicidio-suicidio, uno de los múltiples casos de esta naturaleza que se han registrado recientemente en el país.

El hecho trágico ocurrió cuando el señor Roberto Cruz Pérez atacó a tiros con un arma de fuego a su expareja, Nancy Brito Ulloa, en el interior de un salón de belleza. Posteriormente, se quitó la vida ingiriendo una sustancia venenosa.

Tras dispararle dos veces a la mujer, Cruz Pérez salió rápidamente hacia la comunidad de Novillero, donde residía. Allí, en una finca de su propiedad, fue encontrado sin vida debajo de un árbol, con evidentes signos de intoxicación.

Cruz Pérez y Brito Ulloa procrearon cuatro hijos durante su relación sentimental. Sin embargo, hace aproximadamente cinco años se separaron, y la mujer tenía previsto viajar próximamente al exterior mediante gestiones realizadas por uno de sus hijos.

Se informó que el infausto suceso tuvo su origen en el estado depresivo en que presuntamente se encontraba el agresor, quien, según versiones de familiares, en los últimos días se refugiaba en el consumo de alcohol intentando sobrellevar su situación emocional.

La víctima, Nancy Brito Ulloa, de 55 años, recibió asistencia médica en el Hospital Pablo Morrobel Jiménez de Luperón, pero debido a la gravedad de las heridas fue trasladada de emergencia a un centro de salud de Santiago, donde lamentablemente falleció.

Antes de asesinar a su exesposa y posteriormente suicidarse, Roberto Cruz Pérez fue visto el pasado miércoles en la inauguración de una nueva tienda propiedad de su hermano, el empresario Tommy Cruz.

El reporte oficial indica que el feminicidio-suicidio ocurrió a plena luz del día en la calle Aquilino Vásquez de esa demarcación ubicada en el extremo oeste de la provincia Puerto Plata.

Finalmente, este hecho se suma a la lista de casos similares registrados en los últimos meses en la República Dominicana, dejando familias devastadas. Esta situación resulta sumamente preocupante y ha encendido las alarmas sobre la necesidad de fortalecer la prevención de la violencia de género y la atención a la salud mental.