El dominicano Enmanuel Tavárez, un veterano que llevaba ocho años en las filas de la uniformada neoyorkina, hizo admisión de culpa durante el inicio del proceso de selección del jurado, en una sala de la Corte Federal de Brooklyn.

 

"He participado en varios robos a narcotraficantes", dijo Tavárez. "Yo era un vigía, un puesto de observación", afirmó.

 

Raymond Colón, abogado defensor de Tavárez, dijo que el ex-policía tomó la decisión de declararse culpable por el "peso aplastante" de las evidencias en su contra y dijo que no hubo ningún acuerdo con la fiscalía ni con ninguna agencia del gobierno.

 

"Es una situación trágica para la familia Tavárez", dijo Colón, y añadió que el acusado "era un hombre joven que prometía mucho."

 

Antes de enfilarse en el Departamento de Policías de Nueva York, Tavárez era un prospecto prometedor de béisbol profesional.

 

Cuando fue detenido en mayo pasado sólo le faltaban días para que se le aprobara una pensión libre de impuestos por haber resultado herido mientras realizaba un servicio policiaco. La pensión era de por vida y estaba valorada en más de un millón de dólares, los cuales serían entregados en pequeñas porciones mensuales.

 

Pero la codicia del agente del orden lo condujo a asociarse con delincuentes que utilizaron su posición de policía para llevar a cabo robos a mano armada y otras fechorías criminales.

 

Según la información suministrada por las autoridades, las drogas robadas por Tavárez y los demás miembros del grupo de "tumbadores", eran revendidas para luego repartirse las ganancias.

 

Tavárez dijo que él personalmente participó en varias operaciones de tumbes de drogas en Connecticut y Long Island.

 

Los fiscales dijeron que Tavárez utilizó su placa de identificación para falsificar órdenes de registro y para proveer al grupo la ropa, Jackes y demás parafernalias utilizadas en las redadas por la uniformada de Nueva York.

 

Tavárez, de 31 años, negó haberle prestado su arma de reglamento a uno de los miembros del grupo de delincuentes.

 

El ex-policía, que será sentenciado en julio por la jueza federal Sandra Townes, se enfrenta a una condena de 30 a 40 años de cárcel, según trascendió.

 

Miembros del Buró de Asuntos Internos de la policía de Nueva York informaron que Tavárez fue despedido de la fuerza como resultado de su declaración de culpabilidad.