Los funcionarios estatales de salud sospechan que la radioactividad pudo haber sido causada por el accidente nuclear de Japón, según revelaron fuentes.
El comisionado del Departamento de Salud Pública, John Auerbach, dijo ayer que las cantidades de yodo radiactivo son de muy bajas concentraciones y no representan ningún peligro para los suministros de agua potable del estado.
La Agencia de Protección Ambiental de EEUU, como parte de un procedimiento regular para dar seguimiento a la radioactividad, tomó la muestra de la lluvia que cayó la semana pasada en algunas localidades de Boston, en el estado de Massachusets.
Auerbach dijo que, hasta el momento, no se ha descubierto ningún aumento perceptible de la radiación en el aire, por lo que descartó complicaciones en la salud de la población general.
Como medida de prevención, el funcionario adelantó que la Agencia de Protección Ambiental realizará pruebas periódicas al agua potable que consume la población y aclaró que el yodo radioactivo es un subproducto de la producción de energía nuclear que tiene una vida media de ocho días.
Auerbach, quien habló con los periodistas en el Laboratorio Estatal del Instituto William A. Hilton, en Jamaica Plain, dijo que las muestras de agua tomadas la semana pasada de los depósitos Quabbin y Wachusett, no mostraron niveles detectables de yodo radioactivo; sin embargo, señaló que aún se desconoce el resultado del análisis realizado a las muestras tomadas ayer de otras fuentes de abastecimiento de agua en todo el estado como medida de precaución.