El novio es hijo de los esposos  José Luis Machín y Violeta Betancourt, mientras que los padres de la novia son: doctor  José Ramón Caimares y la señora Germania Fernández de Caimares.


La emotiva ceremonia religiosa fue  celebrada en la Casa Club Sosúa Ocean Village, escenario perfecto para tal celebración donde  ante las miradas de amigos y familiares que fungieron como testigos, los novios  llenos de complicidad, emoción y un amor desbordante  celebraron en nombre del más grande de los sentimientos  el día de su boda.


El desfile del cortejo nupcial fue el inicio de la ceremonia donde los familiares y amigos que lo componían abrieron el camino a los protagonistas de la fiesta, Javier y Yokaira, para  así comenzar con el  momento más esperado por todos: el solemne ceremonial.


Ambos jóvenes afirmaron el compromiso de amarse hasta el fin de sus días, sellándolo con sus firmas, con el intercambio de alianzas, con el aclamado y famoso beso que dio inicio a una nueva etapa de los recién casados.


Posterior a la ceremonia, los desposados se trasladaron a una impresionante tarima con techo iluminado donde bailaron su primera canción ya como esposos: “mi bendición” del cantautor dominicano Juan Luis Guerra.


Minutos después, Machín bailó con su madre y la novia con su padre para marcar lo que sería el comienzo de una celebración cargada de alegría y muchas sorpresas.


La decoración del lugar  fue inspirada en el mar con un toque de romanticismo, predominando los colores azul y blanco.


Las flores que se utilizaron  fueron; Lilllium, hortensias, orquídeas, lirios calas y  alstroemerias con  velas, caracoles y  cristales como detalles de lo que estuvo a cargo,  Enmamuel De León.


En cuanto a la amenización de la noche, los presentes pudieron disfrutar de la música de la orquesta “Remedio Casero” que con su contagioso ritmo hizo bailar a los que compartían la felicidad de los recién casados.


Además, María Eugenia Chiroldi dirigió un show cubano en honor a la cultura de este país, procedencia del novio.


También, entre antifaces, pitos y cornetas todos los presentes bailaron y disfrutaron del momento denominado “La hora loca”, donde se gozaron grandemente.


Vale destacar la perfecta organización de la empresa organizadora de eventos, Easy Event Solution, encargada del montaje complejo de esta boda, luciéndose con cada detalle, desde el sonido, las luces y todos los escenarios utilizados para el marco de celebración de este casamiento.


Todo estaba mejor que soñado y a pesar de que el cielo se manifestó esa noche y no pudo contener la lluvia, esta fue tomada como una bendición, motivando a los novios a mojarse bajo el aguacero y a meterse en la piscina lo que llenó de originalidad su noche.


Antes de terminar la fiesta, Javier preparó una gran sorpresa para su esposa Yokaira, nada más y nada menos que un colorido espectáculo de fuegos artificiales que además fue el broche de oro que puso fin a la mágica fiesta de boda de la pareja compuesta por Javier y Yokaira Machín.