“En Puerto Plata no hay nada que ver”, es una expresión comúnmente  escuchada entre puertoplateños y que a algunos  que otros, les ha despertado ciertas interrogantes, acerca de que si  los recursos naturales y culturales que posee la ciudad y la provincia  no son suficientes para el ocio y la recreación familiar, requerida en particular, los fines de semana.

 

Resulta Incrédula esta idea  que desmerita las riquezas  de este pueblito encantado, “No hay peor ciego que el que se niega ver”, y es que esta respuesta espontanea y no meditada,  parece surgir  por  las comparaciones que se hacen en muchas ocasiones  entre  esta metrópoli con otras ciudades del país como, Santiago y Santo Domingo, donde se encuentran establecidos una infinidad de centros comerciales, como: plazas, tiendas, cines, clubes, entre otros lugares de esparcimiento y diversión  familiar.

 

Es entendible quejarse por  lo  que se carece, pero a la vez, es reprochable subestimar lo que  se tiene, porque Puerto Plata, es una provincia que cuenta con una gran variedad de zonas de recreación, ofrecidas por la naturaleza. Lugares que muchos han sentido el anhelo de visitar, como ha ocurrido con la afluencia de millones de turistas nacionales y extranjeros que se han desplazado de sus países y ciudades de origen para conocer la internacionalmente famosa, “Novia del Atlántico”.

 

Los puertoplateños necesitan  que se les motive a emprender un fascinante  tour dentro de su propia casa, que les  permita  además de conocer su provincia, despertar esa pasión por lo que tienen  y que en pocas ocasiones aprecian al máximo.

 

Es necesario que se despierten  y salgan a disfrutar desde ya sus maravillosos tesoros, valores  que se encuentran situados entre montaña, gentes y mar.

 

Involucrarse en una travesía que conlleve  recorrer las diferentes vías que conducen hacia las grandes riquezas naturales, culturales y sociales, que ofrece la provincia, es clave para romper la monotonía de los fines de semanas, pero sobretodo con el laberinto mental que no deja que se llegue a ellos.

 

Numerosas  opciones ofrecidas  para llegar a conocer los diferentes tesoros naturales de “La Tacita de Plata”

 

A comienzo de semana, en particular  los sábados, días prestos  para la diversión y la relajación, luego de una semana de arduos trabajos y estudios, por qué no aventurarse con la familia y amigos para encontrarse con la naturaleza en un día de campo, perfumado por las brisas de los árboles y el canto de los pájaros.

 

Existen varias compañías turísticas que ofrecen este y otros  servicios relacionados, no solo a los extranjeros, sino a todo aquel que se interese en conocer las costumbres de los lugareños con la fauna y la flora de sus  zonas rurales; Monte Llano y sus cañaverales, Yásica con sus caudalosos ríos, Cantabria y sus agradables vistas panorámicas de gran parte de la montaña y la  ciudad, escoltada siempre  por el imponente Océano Atlántico.

 

Estos recorridos pueden realizarse por medio de  diversas formas  de transportación tales como: motores de cuatro ruedas,  jeeps, caballos o en los tradicionales camiones de safari, toda una diversidad de medios para escoger y hacer aun más divertidas las excursiones.

 

Otra interesante opción destinada para los menos aventureros consiste en organizar un picnic en la montaña Isabel de Torres, a la que se asciende por medio del renombrado “Teleférico”,- icono de la ciudad, también se puede llegar por carretera, en  vehículo o a pies, no importa el medio que se utilice,  llegar hasta  la cima de la loma, es un verdadero regalo celestial.

 

Isabel de Torres,  invita al  disfrute y ocio familiar contemplando la más completa y  espectacular  vista de Puerto Plata desde las alturas, envueltos en un  aire fresco y purificante, que consiente a sus visitantes, liberándoles de las  tensiones y el stress, provocado por los hábitos y costumbres de la ciudad.

 

La distancia no es impedimento para hacer turismo interno, por lo que visitar también la Bahía del municipio de  Luperón con sus bajos fondos marinos, rodeados de manglares, y de paso recorrer la primera ciudad fundada en el Nuevo Mundo, la Isabela Histórica, un lugar que esconde valiosos secretos relativos al descubrimiento de América, la vida del almirante Cristóbal  Colón,  sus marines y las tradiciones de nuestros aborígenes,  resulta todo un baúl de historias reveladas por cada uno de los espacios que hacen de este territorio un destino histórico, reconocido a nivel mundial, por ser  el primer lugar de asentamiento hispánico en América.

 

Definitivamente es también una elección recomendable para todos aquellos que tienen deseos de conocer  las tradiciones históricas y culturales expresadas en estos importantes lugares.

 

No se puede dejar atrás, hacer una parada en Maimón, ya sea de ida o de regreso a la ciudad. Este paraje  destacado como “la casa del buen pescado”, cuenta con decenas de restaurantes especializados en pescados, mariscos y comida criolla, con un sabor característico propio de esta zona.

Recorrido para los domingos

 

El domingo es un día mundialmente conocido como el día de descanso,  pero irse  de playa no cae nada mal y las opciones que ofrece   la Costa de Ámbar, hace que la escogencia sea aun mucho más interesante; Playa Dorada, Cofresí, Costambar, Sosúa y Cabarete, solo por hacer mención de algunas de las excelentes opciones disponibles para adentrarse a  una fascinante  jornada de recreación entre  sol, agua y arena.

 

Muy oportuno es también tomar en cuenta que dichos balnearios son abarrotados de dominicanos procedentes de otras provincias, en especial de la vecina Santiago, donde ellos se encargan de enfatizar con sus masivas visitas, alegrías y distracción, el alto valor de todos estos tesoros y la radiante belleza manifestada en el perfume de sus almendros y las frescuras de sus playas con su radiante sol.

 

Siguiendo con este recorrido inagotable, en el municipio de Imbert se encuentran escondidos los 27 charcos “La Damajagua”, otro monumento turístico natural, conformado por unas impresionantes caídas de agua,  que sólo con la ayuda del arquitecto divino, lograron  formarse en una parte de  las montañas, que conforman  la cordillera septentrional.

 

Esta maravilla representa la mejor cara del turismo ecológico de la provincia, constituyéndose en  una magnifica  opción para un público, amante del verdor de los campos, de la acción y la aventura, pero sobre todo  de las aguas frescas y cristalinas.

 

Recuerden, sólo se pretende recordar que todos esos atributos  forman parte del patrimonio natural que pertenece a Puerto Plata y sus gentes y de este modo, trinchar el camino que  conducirá a despertar o reactivar la pasión de creer en la belleza  de la tierra de  Gregorio Luperón, Juan Lockward, Eduardo Brito y Rafael Solano y  que “Por Amor”, como dice la canción compuesta por este último , florezca esa misma  emoción y ternura que refleja cada  visitante al descubrir la exuberante y exótica  belleza de la “Novia del Atlántico”.

 

Se hace camino al andar, hacer turismo interno depende de que usted se anime a buscar esas rutas  que conducen a conocer los  exuberantes encantos naturales y culturales, así como la hospitalidad de este pueblo querido, encantado, protegido por la montaña Isabel de Torres  y bañado por las aguas del Atlántico.

 

Póngase en movimiento y conviértase en un turista más, pero en su propia casa, pues Puerto Plata, si tiene mucho que ver cada fin de semana para usted recrearse con sus amigos y familiares, visitando cada uno de los lugares naturales que ofrece la ciudad y la provincia, puertoplateños qué esperas, que   comience el tour dentro de casa.

 

Fotos: Anny M. Gómez/Víctor DLS