Las tablas del teatro escuela “Iván García” localizado en la calle Profesor Juan Bosch (antigua Jhon F. Kennedy),  sirvió de escenario a esta obra que dramatiza la lucha de una joven mujer dominicana que lucha contra la muerte, exaltando el espíritu humano ante la presencia de esta terrible enfermedad.

 

Dicha obra teatral de la autoría del dramaturgo Radhamés Polanco, narra de forma magistral la historia real de Mélida García, profesora, poeta y escritora, la cual se refugia en los libros tratando de ejercer un control mental sobre la carne ante los fulminantes ataques del cáncer en su cuerpo físico.

 

Esta dramatización teatral fue protagonizada por la joven actriz Jazmín Mercedes Vasallo, con la participación del propio Radhamés Polanco.

 

Esta obra fue sustentada con toques de palos atabales que tuvieron tres episodios donde se tocó tonos folklóricos de fiesta tales como: “Le dijo la jaiba a la jicotea con tanta cintura y no la menea”. Además: “Sin subir al cielo dímele a San Juan que me mande besos que se me acaban”.

 

Asimismo, se dramatizaron los palos de muertos, una tradición común en los campos dominicanos, donde se tocan composiciones populares como: “Las letras te lloran el día que partiste; como nos dolió nos dejaste tristes”. De igual manera  “Mélida coraje no teme a la muerte y en un desafío, la miró de frente”.

 

Igualmente, una música lúgubre que sacó lagrimas a los presentes en el auditorio. “Cuando el enemigo hizo de ella trizas, asumió su reto muerta de la risa”.

 

El autor de la obra “Mélida mata la muerte”; Radhamés Polanco, quien es Director de la Escuela Nacional de Arte Dramático, catedrático de la Universidad Autonóma de Santo Domingo UASD), lleva ganado varios premios de teatro en República Dominicana.

 

Polanco indicó que “a lo largo de su existencia la humanidad ha luchado contra enfermedades, peste y plagas y siempre esta sale airosa dejando la muerte desplumada.

 

Mientras, que la directora de la escuela teatro “Iván García” en  Puerto Plata, profesora Layla Arisleyda Beard, explicó que el arma de Mélida es su espíritu, sus libros, su dignidad, lo que indica que el ser humano no es una criatura débil como se ha querido vender esta idea.