Hasta el malecón “bajo hasta el gato”, ya que desde los barrios más recónditos y los sectores céntricos, acudieron familias para ver de cerca el desfiles de las comparsas, grupos y disfraces individuales de personas que se unen cada año a la tradición carnavalesca puertoplateña.
Desafiando el intenso calor que este domingo último (ayer) azotó la Costa Norte, los entusiasta seguidores del carnaval, se congregaron desde las primeras horas de la tarde en el tramo que desde el cuartel de los bomberos hasta más allá de la curca del hotel Caracol, para ver desfilar con gran colorido y una gran vistosidad alrededor de 70 comparsas, grupos de locales y de diferentes pueblos de la región del Cibao que se unieron a estas festividades tradicionales.
En la avenida del malecón lo que se vio fue un “mar humano", ya que los puertoplateños estaban en carnaval, aunque al parecer a las autoridades poco les importó que la Unión Carnavalesca de Puerto Plata (UCAPLATA) tenía el cierre de estas fiestas, porque las mismas “ni siquiera por cortesía se acercaron a la tarima que le fue preparada para que asistieran a dicho cierre”.
El equipo organizador con pocos recursos pudo llevar a Puerto Plata con este desfile un momento de alegría, porque movilizó a moradores de diferentes barrios, los municipios de la provincia para una ocasión tan importante en las tradiciones puertoplateñas.
Las autoridades municipales por disposición del síndico, licenciado Walter Musa Meyreles, entregaron a los dirigentes de UCAPLATA la suma de RD$200,000.00 para los calentamientos que se realizaron previos al gran desfile de este evento y luego para el cierre del carnaval depositaron otros RD$300,000.00 para totalizar en ayudas medio millón de pesos.
Sin embargo, para este año la ayuda del Ministerio de Turismo fue “nula” pese a que en el anterior este organismo cubrió gran parte de los gastos de este evento popular.
La seguridad en el malecón para el cierre del carnaval estuvo a cargo de los miembros del Comando Aéreo Norte, agentes de la Policía Nacional, POLITUR y de la municipal, sin embargo, estos no dieron abasto para controlar la gran cantidad de gente que se volcó a la avenida del malecón a presenciar el cierre del carnaval.