Santo Domingo.– El Club San Carlos resultó insuficiente para albergar a los miles de jóvenes que acudieron este domingo a la presentación de la estructura nacional de juventud del partido Fuerza del Pueblo (FP), en una demostración de entusiasmo y respaldo de las nuevas generaciones a la organización política y al liderazgo de Leonel Fernández.

Desde tempranas horas de la mañana, jóvenes provenientes de distintas provincias del país comenzaron a llenar las instalaciones del club, superando la capacidad del recinto y generando un ambiente de entusiasmo, energía y expectativa en torno a la actividad.

El evento, concebido bajo el concepto “360 grados con Leonel”, fue diseñado para propiciar un encuentro cercano entre el presidente de la Fuerza del Pueblo y la dirigencia juvenil de la organización, proyectando una imagen de modernidad, renovación y protagonismo de la juventud dentro del proyecto político.

La llegada del expresidente de la República y presidente de la Fuerza del Pueblo, Leonel Fernández, se produjo junto al secretario de la Juventud de la organización y alcalde más joven del país, Lenin Campos. Ambos estuvieron acompañados por el senador del Distrito Nacional, Omar Fernández, y fueron recibidos por una multitud de jóvenes que los ovacionó a su entrada al recinto.

La masiva asistencia evidenció el creciente nivel de organización y movilización de la juventud de la Fuerza del Pueblo, así como el interés de las nuevas generaciones en participar activamente en la construcción de una propuesta política orientada al desarrollo y al progreso del país.

La presentación de la estructura nacional de juventud forma parte del proceso de fortalecimiento institucional de la Fuerza del Pueblo y de la integración de nuevos liderazgos de cara a los desafíos políticos y electorales de los próximos años.

En uno de los momentos más solemnes de la jornada, la multitud que colmó el Club San Carlos guardó un minuto de silencio en memoria del joven asesinado por un agente policial en Santo Domingo Oeste. El gesto se convirtió en un llamado a la justicia y en un recordatorio de que ninguna sociedad puede permanecer indiferente cuando la violencia arrebata la vida de uno de sus jóvenes. El recinto, que minutos antes vibraba de entusiasmo, quedó completamente en silencio en señal de respeto y solidaridad con la víctima y sus familiares.