Para subsanar un tanto esa carencia, el denominado Bloque Progresista ha dado a la luz la semana pasada el llamado Pacto con el Progreso.
Los candidatos y candidatas al Congreso por aquel conglomerado de organizaciones, según han publicado, asumen los siguientes compromisos:
•Impulsar las iniciativas que les sometan el Ejecutivo o cualquier otra instancia constitucional en procura de crear empleos en el sector privado.
•Impulsar las legislaciones necesarias para fortalecer la lucha contra el crimen organizado.
•Promover “una nueva Ley de Ética Gubernamental” que, nos parece, podría inaugurar nuevos avances a la lucha contra la corrupción.
•Prometen legislar en apoyo del Plan Decenal de Educación y de políticas destinadas a mejorar la calidad de nuestra educación.
•Procurarán establecer por ley y garantizar la continuidad del Programa Solidaridad.
•Apoyarán las iniciativas gubernamentales y de otras instituciones que se encaminen a “expandir e institucionalizar la reforma de seguridad social que garantice servicios de salud a toda la población”.
•Impulsarán la legislación dirigida a la protección del medioambiente y, finalmente.
•Asumen la Estrategia Nacional de Desarrollo 2010-2030 “como parte de este compromiso programático”.
Advierten los candidatos y candidatas, en plan de solemnidad, que asumen tales iniciativas “como un compromiso político y patriótico al cual podrán añadírsele propuestas que lo mejoren, pero no eliminar ninguna de las expuestas” en el Pacto.
Ante un panorama pleno de tanta indigencia a nivel de propuestas este esfuerzo hay que saludarlo.
Ahora falta ver si esos compromisos no se quedan en aguas de borrajas de salir electos, como parece que lo será, la mayoría de sus proponentes.
Fuente: www.perspectivaciudadana.com