Un monumento para Julian Clark
Me refiero a un dominicano por adopción, pero ciudadano del mundo y de las ideas libertarias, que exhibió su nombre como estandarte, para junto a sus hijos ofrecerse como víctimas propiciatorias del martirologio en la lucha por la independencia y por el derecho ciudadano.
Un personaje de temple ciclópeo llegó con uniforme de marino, y escogió a Puerto Plata como su asiento y como su templo, porque anidaba en su alma el sempiterno amor a la libertad, y en este litoral bañado de sol y de yodo anidó y procreó su descendencia.
Me refiero a un dominicano por adopción, pero ciudadano del mundo y de las ideas libertarias, que exhibió su nombre como estandarte, para junto a sus hijos ofrecerse como víctimas propiciatorias del martirologio en la lucha por la independencia y por el derecho ciudadano.
Radicado en Maimón, un punto de refugio para las ideas promisorias, allí no solo levantó el altar de su martirio, sino que sirvió de ejemplo de firmeza, desafió cual gigante las raleas de la tiranía trujillista, adherido a la resistencia interna y apegado a la tierra la utilizó como arma para producir el necesario sustento de los alzados en armas de 1959, que arribaron por esas veredas.
Muchos loas se lanzan sobre el ejemplo de otros tantos combatientes meritorios, y hasta aquellos que pusieron pies en polvorosa se atribuyen loores que no ganaron, mas ese personaje gigantesco, que sabiendo que acudiría al martirologio, regó con su sudor un retazo de sus tierra legítimamente adquirida y la ofreció junto a su vida y la de sus varones, como presente a los amantes de la libertad llegados a las lomas Maimoneras.
Mas que una simple mención o de un borroso recuerdo, JULIAN CLARK, muerto en Maimón junto a dos de sus hijos, por los esbirros de la tiranía trujillista, en el año 1959, merecen un monumento junto al de los inmortales de ese año, por encima de los hipócritas y de los desagradecidos…!
Hasta pronto…[email protected]