Tampoco es suficiente—ni mucho menos—el que se pongan a circular unas cuantas ideas u orientaciones sobre el tema en los medios de comunicación. Ésa no es ninguna forma de participación.

 

Esa Estrategia concierne a todo el país y todo el país debe ser convocado y apoderado.

 

Incluyendo a nuestros casi bachilleres que en veinte años, al final de esta primera Estrategia, superarán los treinta de edad y deben vivir este proceso como una grande y noble experiencia a repetir y superar.

 

Lo advertía recientemente el Comité para la Defensa de los Derechos Barriales (COPADEBA) que llamaba a todas las organizaciones comunitarias a no dejar esta iniciativa en manos de partidos, gobierno y empresarios.

 

Es mucho lo que está en juego y bien haría el Congreso Nacional si convoca a este ejercicio nacional de planificación y pedagogía política.

 

Apelando a una vieja y gastada consigna, la verdad es que la Estrategia Nacional de Desarrollo 2010 – 2030 es y debe ser “un compromiso de todos”.


Fuente: www.perspectivaciudadana.com