La democracia es transparente en el gasto público o no es, por aquello de la diversidad de intereses presentes en la sociedad y el aporte de negocios y familias en los ingresos públicos.

El “Observatorio a las Contrataciones Públicas en la República Dominicana: Monitoreo en el Sector Salud”, realizado por el Grupo Gestión Moderna como parte del proyecto “Acción Ciudadana por la Justicia y la Transparencia”, que ejecuta Participación Ciudadana con fondos de la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) acaba de comprobar que el Programa de Medicamentos Esenciales/Central de Apoyo Logístico (PROMESE/CAL) es la institución del sector público de salud con más alto índice de transparencia entre las 12 dependencias y organismos sanitarios estatales.

El 90 por ciento de las compras en medicamentos e insumos hospitalarios del PROMESE/CAL  se hicieron mediante licitaciones públicas. 134.8 por ciento en 2008 y 87.9 por ciento en 2009. Fabulosas compras por RD$1,405,000,169 en 2008 y RD$1,047,320,078 en 2009.

Desde agosto de 2004 a la fecha, en la gestión de la doctora Elena Fernández, PROMESE/CAL ha logrado cuasi duplicar la oferta del catálogo de medicamentos e insumos hospitalarios al pasar de 327 a 614.
Pero más aún, gracias a la utilización de su poder de mercado, la fuerza económica negociadora del Estado, PROMESE/CAL ha logrado reducir los precios de los medicamentos que compran los más pobres que acuden a hospitales, Farmacias del Pueblo (antiguas Boticas Populares-quebradas en el gobierno del PRD 2000-2004) y los asegurados en el régimen subsidiado con la ARS estatal Senasa.

Por ejemplo, la insulina, medicamento indispensable para los pacientes diabéticos, que costaba 450 pesos, en las Farmacias del Pueblo ya se vendía a 175 pesos en 2008 y a 160 pesos a finales de 2009.
El Lisinopropil, medicamento antihipertensivo, que costaba 3.50 pesos en 2004, PROMESE/CAL logró bajarlo a un peso en 2008 y a medio peso en 2009.

La misma buena suerte han tenido medicamentos antibacterianos, gastrointestinales, antifúngicos, antiparasitarios, entre otros, cuyos precios han sufrido bajas entre 50 y 75 por ciento.

Hecho de extraordinaria importancia pues el gasto en medicamentos representa el 46.2 por ciento de los 3,138 millones de pesos del gasto familiar de bolsillo en salud (ENIGH 2007). Hay que agregar que las familias dominicanas invierten en salud el equivalente al 3 por ciento del PIB, el sector privado empleador el 1.1 por ciento y el Estado el 1.9 por ciento. (Pedro Luis Castellanos, Financiamiento de la Salud (4) )
La reducción de los precios de los medicamentos no sólo tiene un impacto económico positivo en las familias, sino también en la salud de las personas, pues altos precios conducen al incumplimiento de las prescripciones médicas.

¿Qué enseña la experiencia de PROMESE/CAL?
1-Que la transparencia crea satisfacción/paz entre comprador (Estado/Gobierno) y vendedor (proveedores); 2- Que la transparencia no es suficiente y que es preciso acompañarla con poder de mercado; 3- Transparencia y poder de mercado son fundamentales para reducir costos en las compras públicas y reducir gastos de las familias. 

Finalmente, quiero expresar mi satisfacción, orgullo de ciudadano dominicano, de que una de nuestras instituciones públicas reciba el reconocimiento de un proyecto financiado por una agencia del gobierno de los Estados Unidos, en este caso de la USAID.

Lamentablemente, el presidente Obama fue forzado por los poderosos intereses de las farmaceúticas a renunciar –por escrito- a utilizar el poder de mercado del Estado y gobierno norteamericano para bajar los precios de los medicamentos en su proyecto de reforma de salud. También le tumbaron la aseguradora pública (Public Option), es decir, el equivalente a Senasa, que hubiese significado un poder de mercado que empujaría a la baja las primas de las ARS privadas. (El sistema de salud de los EEUU es el más costoso entre los países desarrollados (16 por ciento del PIB), tanto así que es una de las razones que explican las imparables ejecuciones hipotecarias (foreclosures) que se cuentan ya por millones, así como la quiebra de cientos de miles de familias norteamericanas, de acuerdo a Elizabeth Warren, jefa del organismo congresional que supervisa el uso de fondos públicos en el rescate bancario y prestigiosa académica).

Lo que quiere decir que en los EEUU se permitirá, habrá transparencia en las licitaciones públicas para la compra de medicamentos e insumos, se permitirá transparencia en la escogencia de una ARS siempre que sea privada, pero serán las grandes corporaciones farmacéuticas y las podersosas ARS privadas quienes fijarán los precios a su antojo. Como está sucediendo en estos días y es motivo de irritación y escándalo en varios estados de la unión americana.

Transparencia y poder de mercado del Estado van de la mano para alcanzar el supremo objetivo de reducir los gastos familiares en salud.

Fuente:www.perspectivaciudadana.com