El accidente de tránsito del camión Mitsubishi blanco, placa L223697, ocurrida en Villa Vásquez el lunes pasado, pone en evidencia que los controles sobre este tráfico humano no son tales. Es más, resulta claro que habiendo más de 10 puntos de chequeo militar en la ruta que va desde la frontera a Santiago el “negocito” está tan asegurado, que se puede montar 87 personas en un camión, como ganado, sin que el bulto tan grande lo impida.

 

Tienen seguridades operativas, sin dudas. 23 ciudadanos haitianos, de los 87, han resultado gravemente heridos, motivo por el cual han sido hospitalizados en Villa Vásquez y Santiago.

 

Han pagado, según los ciudadanos haitianos, unos US$9,000 dólares por el viaje, es decir, RD$330,000 pesos dominicanos. Este comercio no se detiene a pesar de la amenaza para el país que representa la presencia de la epidemia del cólera en el vecino país. Business is Business (negocios son negocios).

Si el flujo de inmigrantes ha continuado, en la nocturnidad, con tanto ahínco, es de esperar que los

primeros casos del cólera no tarden en presentarse. Provienen, según ellos, de los alrededores de Puerto Príncipe. Eligen la ruta del norte, cruzan la frontera, se reagrupan en territorio dominicano, abordan el camión y toman sin empacho la carretera Duarte rumbo a Santiago, teniendo como destino la zona turística de La Romana y Santo Domingo.

 

Es la mejor muestra de cómo conviven la tolerancia militar, el negocio envuelto y la ausencia de escrúpulos por el cólera. Primero lo mío.

 

Así va el país.  

 

Fuente: www.perspectivaciudadana.com