Ha de venir más temprano que tarde, una generación de puertoplateños que aprenderán a unificarse, que tendrán muy en cuenta la fortaleza que representa la unidad para alcanzar metas propuestas.
 
Una generación de nuevos empresarios realmente emprendedores. Que tendrán ¿Por qué no? Sus ideales políticos partidistas y diferirán en sus creencias religiosas pero, tendrán como norte el desarrollo sostenible de toda la provincia.
 
Olvidamos a veces, que de no existir una economía sino súper, al menos equitativa y próspera, el beneficio al fin será de todos.
 
Debemos tener muy presente, que no debemos continuar con la malsana práctica de ver como un enemigo a todo aquel o aquellos que en principio no comparten con nuestra manera de ver, enfocar o analizar tal o cuál tema que atañen al desarrollo de Puerto Plata.
 
Si bien es cierto que hay que respetar la diversidad para que haya unidad, se necesita por igual, hacer propuestas claras, buscar alternativas de solución a la apatía y desdén que parece acompañarnos como las espumas a las olas.
 
Insistimos; Empresarios de Santiago, Moca, provincia Hermanas Mirabal (Salcedo), San Pedro de Macorís y otras, se ponen de acuerdo, anteponen los intereses colectivos a los personales, dejan de lado enemistadas si las hubiere, convicciones políticas partidistas, se reúnen, formulan planteamientos, llegan a acuerdos y lo plasman en un documento.
 
De ahí, que se conozcan planes de desarrollo a diez, doce y hasta veinte años y lo que es mejor, se trabaja para conseguirlo.
 
Que somos haraganes? Si, pero los hay y muchos, emprendedores, trabajadores y con una alta visión muy optimista del futuro de Puerto Plata.
 
¿Quién te ha dicho Juan Salvador Gaviota que no se puede? Quien te ha dicho  Gaviota que como pueblo, como provincia nos quedaremos acomodados en las cenizas?
 
¿Gaviota puedes acaso creer que hemos aprendido muy bien de las lecciones y acciones de estos últimos 20 años?
 
Lo que no podemos es continuar halando la carreta en diferentes direcciones no sea que nos quedemos sin carreta, sin caballo y sin riendas.
 
Fortaleceremos las riendas Gaviota, repararemos la carreta, cuidaremos y alimentaremos el caballo..y al carretero también!.
 
Entonces, verás de lejos el brillo y brío del caballo y del caballero. Y la carreta firme y sin tambaleos en su marcha hacia un mejor futuro y conoceremos que más allá de las negras nubes, siempre hay un radiante sol que sostiene y da vida.