Hace unos días se difundió una gran noticia en Estados Unidos que recorrió todos los medios de comunicación del país, cuando un Juez de la ciudad de Los Ángeles, California, decidió procesar al Alcalde y Concejales del Condado de Bell, por asignarse sueldos altos y desfalcar las finanzas del Condado y el dinero de los contribuyentes.
El Condado de Bell cuenta con una población de 37 mil habitantes, con un 45% de hispanos, y si sopesamos su cantidad de habitantes, podriamos decir que la connotación de la decisión de un Juez de Los Ángeles, California no deberia contar con un peso específico para que pudiese ser tomada en consideración, sin embargo, lo que ha creado mayor expectativa y repercutido en todos los medios de comunicación de Estados Unidos, ha sido, porque es la propia población votante de este Condado que ha tomado la iniciativa de llevar ante un Tribunal la acusación de prevaricación, desfalco y abuso de confianza, por haberse sentido defraudada; y lo más importante que se ha destacado también es, que un Juez de la ciudad de Los Ángeles, California, haya dictado orden de prisión para procesarlos, acogiendo este sometimiento.
Se ha tomado este ejemplo, como un aviso a las demás autoridades municipales electas, en Estados Unidos, de no excederse en sus funciones, abusando del poder que confiere el ocupar un puesto otorgado por el voto de la gente.
Si en República Dominicana se aplicarán las leyes y el pueblo toma conciencia de exigirle a los candidatos/as por los/as que votaron, el responder con trabajo y transparencia la confianza depositada con sus votos, las cosas cambiarian radicalmente, y el abuso que muchas veces cometen los funcionarios/as electos/as, excediendose en sus funciones, indudablemente se acabaria, porque tendrían que enfrentar la repulsa de los/as votantes.
Eso viene a colación de lo que paso hace unas semanas con los funcionarios electos al Concejo Edilio del municipio de Puerto Plata, donde no se escapo ninguno/a a la codicia que les desperto las posibilidades de aumentarse los sueldos un 100%, pretendiendo .colarse con el argumento de que solamente estaban tratando de lograr aumentarle el sueldo al Alcalde, Lic. Walter Musa, cosa esta que el personalmente rechazo, y la verdad que al leer las declaraciones de los/as diferentes voceros de las bancadas de los partidos representados en la Sala Capitular, pudimos darnos cuenta que habian cometido una gran torpeza politica, que pretendieron amainar, con una supuesta ingenuidad, de salir en defensa de la necesidad de ajustar el sueldo del Alcalde y por natural juego de ases, les tocaria el aumento a los/as regidores.
Esta decisión fue rechazada no solo por el Alcalde, si no también por las fuerzas vivas de Puerto Plata, quedando muy maltrechas sus imagenes, porque les salieron las garras antes de tiempo, que. pudieron disfrazar primero haciendo acopio de adoptar una serie de medidas a favor de la comunidad, en especial las Regidoras, que tienen a mano a que apelar, que es la Ley que les facultad poner en vigor el 4% del presupuesto que maneja el ayuntamiento, el cual debe asignarlo a la unidad de genero, juventud, envejecientes y planes sociales, y que ninguna, ni las del perrede, ni del pelede, ni de los otros partidos representados, fueron capaces de esgrimir, y conseguir de aliados a los Regidores y al Alcalde para su aplicación. Solamente pensaron en su bienestar personal, no en la del pueblo que las eligio, para aplicar politicas publicas que favorezcan a la mayoria de los sectores que saldrían favorecidos con la aplicación de esta Ley.
Una gran torpeza política de las Regidoras perredeísta, desbordada por un deseo desmedido de querer lucrarse antes de tiempo, obviando por demas los lineamientos que a traves de un proceso de concientización y educación, sobre esta Ley que promovió hace unas semanas la Federación Dominicana de Mujeres Social Democratas (Fedomusde/PRD) que preside la Lic. Janet Camilo, a Regidoras, Vice-Alcaldesas y Vocales electas, donde además se establecieron ejes de comportamiento ético de las companeras como política interna del PRD, para que no hicieran uso y abuso de su condición de funcionarias electas, dejando atras los lineamientos que deben normar a una dirigenta que ha llegado a ese puesto por el apoyo político de los y las perredeístas y del pueblo que confió en la elección que hizo el partido de ellas.
Una pena que estas funcionarias se hayan mezclado con los/as peledeístas a tomar decisiones de esta naturaleza que embarcan al PRD como partido y que deja muy mal parada nuestra condición de partido opositor dentro de la Sala Capitular del municipio de Puerto Plata. Una gran torpeza política, vuelvo y repito, que denota la prisa que tienen nuestros/as representantes de alzarce con el “santo y la limosna”.