Lo grave del mentiroso es que, cuando pronuncia una verdad…!nadie le cree! ¿Qué culpa pudo tener el pastor de la fábula cuando anunció que el lobo estaba acabando con las ovejas y nadie le hizo caso? ¿Estaba hablando verdad? ¿Era cierto lo que ocurría? ¿Estaban siendo despedazadas las ovejas? ¿Qué era entonces lo que pasaba que con todo y los bramidos de dolor de las ovejas, nadie acudió a ayudar?

 

¡No creían al portador del mensaje! Los funcionarios, el Presidente de la República, encargados de Ministerios, periodistas, locutores, administradores y gerentes de empresas, dirigentes comunitarios y de Juntas de Vecinos. Sindicalistas, todos tenemos que tomar muy en cuenta el valor de la credibilidad.

 

Ahora que tanto se habla y al parecer, se anuncia desde el gobierno educar en valores, la credibilidad es un valor que debe ser inculcada desde la niñez y debe iniciar en la misma familia.

 

Nuestros niñ@s aprenden a cantar “el sapito” “plomo, plomo” “pepe” y muchos otros adefesios y ¡quién sabe si han escuchado alguna vez canciones infantiles en las que se destaquen la honestidad, puntualidad, la perseverancia, humildad y otros valores que permanecen muy pocos practicados!

 

Es posible, que debido a esa no práctica de valores es que vivimos en una sociedad que si bien es cierto a la vanguardia en tecnología comunicacional, avanzamos muy poco en la práctica de valores.

 

Quizás sea que esos valores no hacen falta debido a que sin esa práctica se llega fácilmente a ac

umular riquezas, renombre, fama, popularidad, dinero, un cargo de importancia en la administración pública y en el mejor de los casos se llega a ser regidor o legislador.

 

Si sembramos batatas en vez de maíz, por nada del mundo esperemos tener una cosecha de maíz.

 

Lo que tenemos en nuestra sociedad hoy con todo y Barrio Seguro, Solidaridad, Bono Gas, Bono Luz, cónclaves, talleres, mesas redondas o cuadradas de trabajo, foros, conferencias, cien mil recomendaciones y opiniones del cardenal, obispos, pastores, políticos, economistas, sociólogos, periodistas-analistas, repito, lo que tenemos en la actualidad con una economía “fuerte y blindada”, esta cosecha es fruto de lo que hemos sembrado por años.

 

De continuar con la siembra de lo mismo es decir, no castigo a lo mal hecho (IMPUNIDAD) desempleo, robo al Estado, corrupción…Dígame usted…Qué es lo que vamos a cosechar?

 

Debemos creer al piloto que conduce la nave y a las azafatas que nos dan el mensaje de que todo marcha bien ¡…pero cuando vemos la llamarada y el humo que penetra a la cabina…el piloto es mentiroso y las azafatas por igual, si repiten todo va bien!