En los salones del Palacio Nacional, el Despacho de la Primera Dama que preside la Dra. Margarita Cedeño, esposa del Dr. Leonel Fernández, presentó con bombos y platillos, el proyecto Sociedad en Valores: Bien por Ti, con el lema: “Tus Valores Hacen un Mejor  País”.

 

La presentación de este programa, que contó con la  asistencia de todo el elenco de Secretarios y Sub-Secretarios de Estados y la plana mayor de las instituciones del Estado, presidido por el Presidente de la República y la hija más pequeña de ambos cónyuges presidenciales, inició con el discurso central de la Primera Dama que esbozo de manera precisa, el deseo de ese Despacho de contribuir a crear una conciencia critica en la sociedad dominicana que  produzca  una reversión de la actual situación de deterioro moral  en que se ha ido convirtiendo el entorno de la familia dominicana.

 

Cuando leí el discurso de la Dra. Margarita Cedeño, me pareció que nuevamente la clase política dominicana encarnada en  la dirección de este Gobierno del PLD, no desperdicia un solo momento para querer aprovechar espacios mediáticos, para endilgarle a los demás, lo que ellos no han podido ejecutar.  Pero aun más, sacar a flote una campaña como esta, utilizando cuantiosos recursos del Estado con vallas, spots televisivos y de radio, talleres y seminarios, pretendiendo llevar a los demás una reflexiion, sobre la actual situación de deterioro moral que se percibe en la sociedad, sin tocar la esencia misma de donde proviene, que son las políticas de Estado de impunidad y de complacencia que ha desarrollado este Gobierno del PLD, pretendiendo ponerse a un lado y tapando así, los grandes males que no han querido controlar, nos dice que todavía en un sector de este Gobierno se cree que todos los/as dominicanos/as, somos unos idiotas y que con una gran parafernalia comunicacional, se podrá limpiar la responsabilidad que ha tenido su Gobierno en el crecimiento de la delincuencia, el tráfico de estupefacientes,  el sicariato,  la impunidad y la corrupción administrativa, que ha ido prevaleciendo convirtiendo así este país en un narco-Estado.

 

Y aunque resulte impactante decirlo así, sin tapujos y sin remordimientos, porque creo que los/as que tenemos dos dedos de frente, no podemos quedarnos callados y calladas con esta nueva burla de una dama que debería estar buscando que el gobierno de su marido, pudiese lograr sacar de la pobreza a más del 60% de los dominicanos y dominicanas que sufren la realidad económica excluyente que ha inducido el Dr. Leonel Fernández, con sus politicas neoliberales, quebrando los productores nacionales, llevando el turismo a su ahogamiento y desterrando las zonas francas hacia otras latitudes, lo que ha profundizando el desempleo y abierto aun mas la brecha de la pobreza, hasta convertirla en  pobreza extrema, y por ende, sirviendo de plataforma para la creación de todos estos males que hoy ella pretende revertir bajo el  manto de una gran  fabulación.

 

Es como poner a otros, que se vean en un espejo donde el reflejo del mismo tiene que comenzar por verse en la cara de los que están en el Palacio Presidencial, el mismo que sirvió de aposento, para presentar esta fábula novelada y politiquera, pretendiendo con esto, dejar afuera del escenario, a los que verdaderamente son la esencia misma de la ruptura moral de los valores fundamentales que deben normar a un Gobierno.

 

Una gran crónica de una muerte anunciada, que no ha despertado, ningún tipo de entusiasmo, ni en empresarios, ni en los medios, ni siquiera en la iglesia, que tradicionalmente su cúpula ha sido una aliada incondicional de este Gobierno, porque todos han entendido que es una manera burlesca y una ironía de un gobierno  que quiere tapar con este tipo de fábula, lo que ya se ha convertido en una espada de Damocles.

Pueden hacer lo que sea, buscar al Ángel de la Guarda para encarnarlo en profecía, y ya el pueblo, la gente consciente, los sectores  de esta sociedad, ha decidido que no quieren seguir más con este monólogo fáctico peledeísta, que ha demostrado que solamente sirven para enriquecerse en el Poder y excluir al pueblo dominicano de sus posibilidades de alcanzar una mejor calidad de vida.