Nadie explica, nadie se disculpa, todos justifican tanto el enriquecimiento de funcionarios, los problemas de insalubridad, las carencias, la desprotección ciudadana, el incumplimiento de las leyes adjetivas en cuanto al tema de la corrupción.
Silencio frente a los privilegios de los diputados y senadores, Silencio ante el Desmadre del PRD y sus luchas.
Silencio ante la burla en algunos homenajes al Patricio, silencio ante violaciones a la constitución, silencio de los jueces y los fiscales, silencio de los jefes policiales y los cobros de peajes, silencio de todo y de todos…
Será que vivimos en la isla del silencio…? O que regresamos a otra época del silencio y de las bocas calladas…? El silencio de las complicidades
No hay nada más preocupante que el silencio; porque este siempre precede a los grandes temporales, cuando hay un huracán y llegamos al “ojo” hay silencio lúgubre, cuando hay conmociones sociales, siempre hay un periodo de silencio que las antecede, igual que cuando acontece un terremoto, instantes de silencio presagian una catástrofe.
Ojalá que esa ola de silencios que nos arropa, no sea el presagio de algo grande, algo que ponga a temblar los cimientos de la sociedad o que lleve al borde del abismo, los beneficios y privilegios de funcionarios y legisladores…