Con el crecimiento que tienen de manera sostenida los medios de comunicación en el país surge una muy buena y fina estrategia de promocionar actividades sociales, políticas, deportivas, artísticas y religiosas entre otras, sin pretender pagar un solo centavo.
 
Las alabanzas, loas y hasta el mencionar repetidamente y todos los días el nombre de un funcionario o legislador filtrado como noticia de interés…es sencillamente una promoción o publicidad bien orquestada.
 
Empresarios, políticos e instituciones públicas y privadas prefieren muchas veces tener “caballos de troya” incrustados como piezas claves en los medios sobre todo, en programas de radio y televisión.
 
A veces, para defender abiertamente y a “rajatabla” alguna posición de la empresa, institución, dirigente político,  funcionario o legislador, respecto a temas controversiales.
 
Los hay quienes adoptan una posición de silencio como muy fina e inteligente estrategia que utilizan en los medios y programas donde prestan sus servicios.
 
El teleradioyente viene a ser testigo entonces, de los pleitos sin puños y de las defensas acaloradas a temas y posiciones que llaman poderosamente la atención, al abandonar  postulados éticos.
 
Es entonces, cuando se pretende tapar el con las manos, se enarbolan medias verdades, se tergiversan, maquillan y hasta se dejan de lado temas e informaciones que se consideran lesivas al interés que se defiende y al que realmente se sirve.
 
Nuevas y astutas estrategias donde las políticas comunicacionales no se aplican o desarrollan desde las empresas o instituciones sino con los “agentes” incrustados en los diferentes programas y medios.
 
Por supuesto, que esa publicidad o promoción no llega a las arcas de las empresas de comunicación sino, se queda en las arcas de los mediadores.
 
Precisamente por la multiplicidad de programas en los medios, y al conocerse su influencia, es que se recurre a esa modalidad. Algunos sostienen que la misma es vieja.
 
Son bocinas especiales. Análogas y digitales. Entre sus finalidades está el callar y tergiversar. Cuando no obran de esa manera, lo hacen de una forma tan especial, que uno casi llega a creerles.
 
Existen allá y más allá. Aún adoleciendo de una vista 20-20, cualquiera puede conocerlos.
 
Otros conocen el papel, la enorme responsabilidad puesta sobre sus hombros en el ejercicio  de la comunicación desde un determinado programa en un medio cualquiera.
 
Saben guardar distancias, son cautos, prudentes. Ponen en práctica lo aprendido sobre Etica, saben de fronteras…y las respetan.
 
Lo mejor de esto es , que las mismas personas, funcionarios, políticos, legisladores, hombres de empresas y otros, que sostienen económicamente esa mala práctica, son los primeros en alzar sus pies para darle una certera patada con todo y que se den cuenta aunque tarde, que han sido usados por tanto tiempo como sentinas buen precio