Por: Ramiro Francisco
 
El largo fin de semana deja en evidencia una vez más, que en la República Dominicana y otros países del área se debe planificar minuciosamente el asunto ese de los operativos en Semana Santa.
 
Con todo y que se movilizaron más de 32 mil personas con 2 mil 500 puestos de socorros en carreteras, avenidas, balnearios, tuvimos un balance negativo y superior al año anterior con unas 33 personas muertas, 29 de ellas por accidentes de tránsito.
 
Usted no tiene que haber visitado las playas dominicanas, para darse cuenta, de la cantidad de personas que en estos días de fin de semana largo, en ocasión del Día Internacional del Trabajador.
 
Grandes tapones se escenificaban en nuestras carreteras. Nosotros fuimos testigos de un maratónico taponamiento vehicular dado en la carretera Puerto Plata-Imbert en el entorno de Maimón cerca a las 6 de la tarde, de este domingo.
 
Dónde estaban los miembros de AMET? Dónde los voluntarios de Bomberos, Defensa Civil Cruz Roja y otros organismos? Era que no se esperaba la movilización de tantas personas durante estos días?
 
¿Dónde estaban los socorristas en nuestras playas? Tenemos informes que estaban abarrotadas, las playas de Cofresí y Costámbar.
 
¿Cómo puede entonces, haber tanta disponibilidades durante el asueto de Semana Santa, y los otros días como los que comentamos ser dejados a la libre?
 
A veces, el bañista se cuida más aunque se mantenga pasadas las 6 de la tarde disfrutando del mar o los ríos.
 
A veces, los conductores se tornan más prudentes al manejas en carreteras y autopistas, sin carreteos, sin teatros ni circo.
 
Al momento de escribir estas cuartillas, tenemos de conocimiento, la ocurrencia de un accidente de tránsito ocurrido este pasado domingo en la carretera Bani-Ocoa que dejó un muerto y 17 personas heridas.
 
Con brigadistas, militares, policías, médicos y voluntarios, en Semana Santa de este año, en nuestro país hubo 33 personas muertas, 29 de ellas debido a accidentes de tránsito.
 
Del presupuesto gastado…empléese algo, para mantener una eficiente y permanente campaña a favor de la vida sin esperar los días cercanos a la Semana Mayor.
 
La libertad de sacar conclusiones y externar alternativas, es suya.