Amalio propuso donar su mercancía para las personas que llegaban. ¿Cómo aceptarle su propuesta hecha de buen corazón si  el fruto de esa venta ayuda al sostén de su familia?

 

Nos propuso un precio, y lo compramos todos. Los beneficiados  fueron las primeras personas en llegar. No fué un filete pero resultó una pequeña base para el agua que vendría más tarde.

 

El sofocante calor que se sentía  en esos momentos apenas iniciada la mañana, presagiaba las altas temperaturas que tendríamos durante la jornada de limpieza adornada con un radiante y candente sol y una playa carente de almendros donde refugiarnos en sus sombras.

 

Tal vez a esas condiciones y a las aguas negras “puras” allí existentes, es a lo que algunos le temen para realizar esos trabajos, y además, no es un entorno muy bello para posar.

 

Guantes, fundas plásticas,  rastrillos y mascarillas fueron algunos de los implementos empleados en esa tarea en que la gente se entregó en cuerpo y alma! 

 

Todo bien organizado sin capataces. Cada quien sabía lo que tenia que hacer. ¡Recoger basura, limpiar la playa! … !Y se hizo! 

 

Más de una veintena de organizaciones comunitarias y juntas de vecinos y por igual representantes de algunas instituciones como el Ayuntamiento, Bomberos, Cruz Roja, Ministerio de Medioambiente y empresas como  Generadora San Felipe, Coca Cola y la Asociación de Barcos Pesqueros por igual enviaron sus representantes –a trabajar – lo mismo que cantidad de agua, jugos, refrescos, guantes, fundas y mascarillas. Acción que agradecemos en el alma.

 

Si hay algún mérito, es de todos los que allí trabajaron desafiando el candente sol, las altas temperaturas y un olor no muy santo debido a las heces fecales que son vertidas desde muchas viviendas directamente a las aguas del mar.

 

En cuanto a nosotros junto a mi esposa y una de nuestras hijas que estuvieron allí no como vitrinas exhibidoras sino trabajando, ha sido una experiencia maravillosa en la que se demuestra que los trabajos en bien de la comunidad pueden hacerse cuando hay unidad de criterios y sobretodo que fue lo que allí pasó, al dejar de lado banderías políticas partidarias.

 

¡Qué bueno que no hayan salido fotos y cosas por el estilo en nuestros periódicos! La imágen de aquel trabajo queda grabada con cinceles de oro en nuestras almas y corazones –que son nuestros discos duros - para jamás olvidarla!

 

Agradezco a nombre de todos, a aquellos camarógrafos y productores de programas que nos acompañaron y han dado a conocer esos trabajos realizados en Playa Oeste. 

 

Tenemos un gran compromiso con las juntas de vecinos y organizaciones comunitarias de servirles desinteresadamente como ellas lo hicieron, siempre que no esté mediando el componente político partidista.

 

Nos felicitamos todos. Se puede, ¡Se hizo!