Muchos interpretan ese crecer en el sentido de poseer bienes materiales; cuantos más, mejor.
Pero eso no es cierto. Las aspiraciones de la gente muchas veces se resumen en que le ayuden a mantener viva la confianza en un futuro mejor.
Esa confianza desfallece cada vez que la gente percibe un acto de mal gobierno.
Y hace un tiempo que desde el Congreso se legisló para garantizarse privilegios: dos exoneraciones para cada legislador y el financiamiento a las ONG de los legisladores que luego se transformó en barrilito.
Dos ejemplos de qué no hacer con el poder que nos delega la ciudadanía. Dos ejemplos de qué hace a la gente perder la confianza en la democracia.
Y perder la confianza en la democracia no es poca cosa. Es mucha y muy grave.
La renovada mayoría otorgada al peledeismo debe servir para fortalecer la democracia, no para debilitarla. Para educar con el ejemplo. Para enaltecer la política, no para disminuirla. Para servir al pueblo, como proponía Bosch, no para servirse.
Que de poco sirve el crecimiento económico si falta el desarrollo social y político.
Fuente:www.perspectivaciudadana.com