La alta valoración positiva con que cuenta en la actualidad el ciudadano presidente Danilo Medina debe empujarlo a actuar con más o la misma valentía como lo hizo, durante su intervención en la reciente asamblea de la CELAC en la Habana, Cuba.
 
Han sido muchas las instituciones, empresarios, diplomáticos, políticos, sacerdotes, pastores evangélicos y el mismo cardenal López Rodriguez, los que han externado sus opiniones muy favorables al presidente Danilo Medina.
 
Esa misma responsabilidad y valentía comienzan ya a demandarle, para que las aplique por ejemplo, en la defensa de Loma Miranda.
 
La misma responsabilidad y valentía de no poder permanecer callado, debe aplicar en lo concerniente al maletín que dijo haber encontrado lleno de papeles y actuar contra los responsables del famoso hoyo fiscal de unos 187 mil millones de pesos que hundió al país en la más espantosa miseria.
 
Señor presidente: Creemos no faltarle el respeto a su alta investidura, si le pedimos se envalentone como lo hizo en Cuba, y de ahora en adelante, ordena investigar a cualquier Ministro o funcionario que la opinión pública tilde de corrupto o ladrón, conforme a su misma promesa.
 
Presidente, aproveche la buena valoración que tiene ahora y realice cambios. Dé muestras fehacientes, claras –no como las dadas por su antecesor al entonces presidente de la Suprema Corte de Justicia, en el caso de la Sund Land-, de que no tolera la corrupción ni la impunidad.
 
Usted que tiene una muy buena puntuación en la actualidad, no interfiera para nada, cuando la justicia  o la Cámara de Cuentas decida investigar a alguien que haya servido al Estado en este o pasados gobiernos.
 
Recuerde presidente – porque usted lo sabe- que el buen márketing, valoración y aceptación de un pueblo hacia su gobernante puede permanecer, aumentar o desvanecerse.
 
¡Actúe! Disminuya un poco el manto de corrupción con que es valorado hoy, los gobiernos del PLD que le antecedieron.
 
No permanezca en silencio, y no solo actúe cuando se vea compelido por las circunstancias, que no siempre serán buenas. Permítame finalizar con su propio slógan…!Manos a la obra!