El presidente Obama ha reclamado una indemnización de sesenta y nueve millones de dólares a Brithis Petroleum (BP) por daños a las costas de su país. Pero usted entenderá que eso es paja para la garza si echa una ojeada a algunos números de la transnacional petrolera.


En el primer trimestre del presente año BP generó efectivo por 7,700 (siete mil setecientos) millones de dólares.


La firma inglesa reparte US$10,500 (diez mil quinientos) millones de dólares anuales a sus accionistas.


Es como para preguntarse cuánto invierte en prevención de desastres un monstruo que arroja ganancias semejantes. ¿Cómo no ha podido dar solución en casi dos meses al desastre que ha provocado?. Dos senadores estadounidenses pidieron a la empresa que suspenda el pago de ganancias hasta que se conozca el costo total de la limpieza de las aguas.


"Entendemos completamente la importancia de nuestro dividendo para los accionistas", fue la respuesta de BP en un comunicado.


Los expertos calculan el costo total del derrame en un rango que va desde los US$5.300 millones que calculó el banco holandés ING, hasta los US$37.000 millones que espera Credit Suisse.


La petrolera británica ganó en el primer trimestre un 135% más que hace un año con una producción estable de 4 millones de barriles diarios.


Desde luego, en el costo total del derrame de que hablan BP, ING, Credit Suisse, etc., no se cuentan los millares de peces, tortugas, aves marinas, toda la fauna arrasada por la marea negra, uno de ellos—el pelícano pardo—ya en vías de extinción, ni los miles de kilómetros de mar contaminado por décadas.


¿Y los negocios de turismo y la industria pesquera? ¿Quién repondrá todo el daño a todos los inversionistas en kilómetros de costas desastrados?


¿Por cuánto tendrá el presidente Obama que multiplicar los 69 millones que reclama a la petrolera si realmente va a cobrar los daños provocados por el derrame?


Fuente: www.perspectivaciudadana.com