No solo en República Dominicana, sino en otros países del continente la embajada norteamericana auspicia, fomenta y desarrolla talleres sobre el papel del periodista y su apego a la Ética en Campañas Electorales.  

 

Se nos recuerda, que Ética nos es otra cosa del otro mundo, ni nada inalcanzable. En mi viejo diccionario Larousse  se afirma que es “la parte de la Filosofía que trata de la moral y de las obligaciones del hombre”.  

Durante el discurso pronunciado en la sede del Centro Regional Universitario del Noroeste en el desarrollo del talles Ética en Campañas electorales la funcionaria norteamericana sostuvo que “ un periodista apegado a la ética da credibilidad a su profesión, al medio en que trabaja y permite a la sociedad reflejarse en su entorno”.  

 

Pero ¿Solo en campaña electoral? Debe ser practicada, puesta en ejecución, en marcha… !Siempre! En todo el accionar del ejercicio periodístico.  

 

Porque, permítannos divagar un poco ¿Solo debe ser ético el militar cuando viste de uniforme? ¿Solo debe serlo el médico cuando ejerce en la clínica u hospital? ¿El congresista mientras asiste a su curul? ¿El sacerdote o pastor evangélico solo cuando oficia en el templo? ¿El chofer ante la presencia de una autoridad para no cruzar el semáforo en rojo?  

 

Ahora bien, ¿por qué Ética en Campaña Electoral? ¿Le llama a usted la atención?  ¿Por qué?  

En campaña electoral debido a que muchos entienden, que se está en “zafra”, en “venga guano caballeros”, en libertad para el chantaje, la extorsión, el engaño, el maquillaje de noticias, el silencio de otras y el magnificar o minimizar hechos con medias verdades.  

 

En sociedades como la nuestra –con todo y sus cambios- en medio de un “cambalache” donde para muchos lo bueno es malo y viceversa, donde el hacer lo correcto en la administración pública es el pasaporte para perder el empleo.

 

Hoy resulta que es lo mismo

ser derecho que traidor,

ignorante, sabio o chorro,

generoso o estafador...

¡Todo es igual!

¡Nada es mejor!

Lo mismo un burro

que un gran profesor.

No hay aplazaos ni escalafón,

los ignorantes nos han igualao.

Si uno vive en la impostura

y otro roba en su ambición,

da lo mismo que sea cura,

colchonero, Rey de Bastos,

caradura o polizón. 

 

 

En una sociedad en la que muchos consideran que quienes ofrecen conferencias sobre Etica están “pasados” y quienes las reseñan y comentan son “fósiles” ¿Qué se puede esperar?  

 

No importa que seamos o no, estudiantes de comunicación, que tengamos pocos o muchos años en ejercicio, que seamos empíricos o profesionales, que tuviéramos oportunidad de asistir a todos los seminarios y talleres sobre Etica, y menos aún, que sepamos de memoria el libro Etica Profesional de Silié Gatón, si esos conocimientos no los ponemos en práctica.  

 

¿Periodista ético…!Demuéstralo!